Martes, 11 de marzo de 2025 Rvda. Krystal Hustead

Lucas 4:31-41

31 Jesús bajó a Capernaúm, un pueblo de Galilea, y el día sábado enseñaba a la gente. 32 Estaban asombrados de su enseñanza, porque hablaba con autoridad. 33 Había en la sinagoga un hombre que estaba poseído por un espíritu maligno, quien gritó con todas sus fuerzas: 34 —¡Ah! ¿Por qué te entrometes, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién eres tú: ¡el Santo de Dios! 35 —¡Cállate! —lo reprendió Jesús—. ¡Sal de ese hombre! Entonces el demonio derribó al hombre en medio de la gente y salió de él sin hacerle ningún daño. 36 Todos se asustaron y se decían unos a otros: «¿Qué clase de palabra es esta? ¡Con autoridad y poder da órdenes a los espíritus malignos y salen!». 37 Y su fama se extendió por todo aquel lugar. Jesús sana a muchos enfermos 38 Cuando Jesús salió de la sinagoga, fue a casa de Simón, cuya suegra estaba enferma con una fiebre muy alta. Pidieron a Jesús que la ayudara, 39 así que se inclinó sobre ella, reprendió a la fiebre y esta se le quitó. Ella se levantó enseguida y comenzó a servirles. 40 Al ponerse el sol, la gente llevó a Jesús todos los que padecían de diversas enfermedades; él puso las manos sobre cada uno de ellos y los sanó. 41 Además, de muchas personas salían demonios que gritaban: «¡Tú eres el Hijo de Dios!». Pero él los reprendía y no los dejaba hablar porque sabían que él era el Cristo.

En nuestro recorrido por el evangelio de Lucas, durante este tiempo de Cuaresma, hoy llegamos a la primera serie de milagros de Jesús de las que Lucas nos da noticia. Jesús ha dejado Nazaret, su ciudad natal, y ha viajado hacia el norte, a Capernaúm y al mar de Galilea. Él ya es conocido por los milagros que ha hecho (aunque no están registrados en el evangelio de Lucas). Es en Capernaúm, en la casa de Simón, donde vemos cómo el ministerio de Jesús cobra vida en las palabras de Lucas.

El primer milagro es la purificación de un hombre endemoniado: de camino a Capernaúm, Jesús está enseñando sobre el Sabbath (el día de reposo). Durante su enseñanza, un demonio lo reconoce y le grita. Jesús silencia al demonio y lo expulsa del hombre. Después de librar al hombre de este demonio, Lucas nos dice que Jesús fue a sanar a la suegra de Simón y a otros enfermos de diversas enfermedades.

Esto es semejante al patrón de nuestras propias vidas: Dios viene a nosotros y nos limpia del pecado y de la muerte, y luego nos trae vida y salud. De esto se trata, en gran parte, la temporada de Cuaresma. En esta época, tomamos el tiempo—con la ayuda de Dios—para identificar en nosotros mismos y en nuestras vidas cosas que son contrarias a él. Dios purifica y sana esos lugares en nuestras vidas con su presencia. Este tiempo es importante para la salud y el bienestar de nuestra vida física y espiritual.

Es interesante que esta purificación ocurra durante la enseñanza de Jesús sobre el Sabbath. El día de reposo y el descanso fueron creados para la humanidad. Fue por nuestro bien que Dios creó el reposo y nos llama a este por nuestro bienestar. Uno de los mayores ídolos en nuestras vidas hoy en día es el activismo. Para sentirnos importantes y necesarios, debemos estar constantemente atareados. Como cristianos, estamos llamados a vivir una vida diferente a la del mundo; Dios nos llama a descansar en Él, nos llama a confiarle nuestro pecado, nuestra enfermedad y nuestra salud.

Por lo tanto, los animo a que descansen en el poder purificador y sanador de Dios y a que confíen en él con toda su vida para que los limpie del pecado, las tinieblas y la muerte, y traiga otra vez a sus vidas su luz, su vida y su salud.

Padre Celestial, tú eres la fuente de nuestra salud, tiempo y recursos; te pedimos que continúes mostrándonos aquellos lugares en nuestras vidas que necesitan de tu poder purificador y sanador. Te damos todo lo que tenemos y especialmente nuestro tiempo. Ayúdanos a confiar siempre en ti—y no en nuestros propio poder o habilidad—para que podamos ser sanados y fortalecidos para tu obra en Él. Todo esto te pedimos en el santo nombre de Jesús. Amén.

Rvda. Krystal Hustead (MDiv 2021, STM 2023)

Rectora Asociada

Iglesia Anglicana Grace

Edgeworth, PA