A partir de 1994 la Organización de las Naciones Unidas declaró el 9 de agosto como Día Internacional de los Pueblos Indígenas y, en el caso de El Salvador, desde el 12 de junio de 2014 se reconoce a los Pueblos Indígenas en la Constitución.
La modificación del artículo 63 de la Constitución reza que "El Salvador reconoce a los Pueblos Indígenas y adoptará políticas a fin de mantener y desarrollar su identidad étnica y cultural, cosmovisión, valores y espiritualidad.
En El Salvador, los Pueblos Indígenas mediante sus propias estructuras organizativas han trabajado en la rearticulación del tejido indígena comunitario, fortaleciendo la identidad cultural y las capacidades de incidencia política ante la institucional del Estado para el reconocimiento y respecto de sus derechos.
El Salvador es el primer país a nivel mundial en la elaboración del Plan Nacional de Pueblos Indígenas de El Salvador (PLANPIES), compromiso asumido por el Estado salvadoreño en el marco de la Conferencia Mundial sobre Pueblos Indígenas (CMPI), realizada en septiembre de 2014 en la reunión plenaria de la asamblea general de las Naciones Unidas.