Miniaturas en la Colección Ruth D. Lechuga E X P O S I C I Ó N V I R T U A L

Las miniaturas nos remiten a historias entrecruzadas entre el juego, los juegos y los juguetes. Unos y otros se van reinventando en el tiempo y el espacio, acordes con el papel social y cultural que les conferimos. Objetos, forma, función y reglas adquieren otra dimensión en el mundo de la miniatura, se ubican entre el juego, el ritual o la contemplación. En México nombramos sus escalas con sendos adjetivos calificativos como chico, chiquito y chiquititito. Nos causa admiración la destreza de los dedos de un adulto para crear obras desde unos cuantos milímetros hasta unos 10 a 15 centímetros.

La diversidad de materiales, técnicas y ramas artesanales que caracterizan al arte popular de nuestro país tiene su correspondencia en la miniatura a través del vidrio, la madera, el barro, el hueso, semillas, varios metales, el textil, las fibras, la piel y la lapidaria, entre otros. Transformados con ingenio y creatividad abundan piezas que apuntan hacia el simulacro y la imitación que reforzaba los roles sociales de la infancia y su expectativa como adultos, actualmente cuestionados por diversos sectores de la población.

Maqueta “pareja de viejitos” | Hoja de totomoxtle | torcida y amarrada. 1975 Puebla, Puebla
Palo con voladores | Mestizo | Plomo fundido y moldeado | Ciudad de México
Pegaso | Vidrio moldeado | 1973 | Ciudad de México
Alfonso Castillo | Árbol de la muerte | Mestizo | Barro Policromado | 1974 | Izúcar de Matamoros, Puebla
Jarra | Mestizo | Cobre fundido y moldeado | Santa Clara del Cobre, Michoacán

Tradicionalmente para las niñas objetos para jugar a la casita con utensilios para cocinar; vajillas, jarras, juegos de té y café para servir los alimentos, amueblar toda una casa de muñecas real o imaginaria: la sala, el comedor, la recámara.

Juego de té Mestizo Barro moldeado vidriado 1979 Guanajuato
Fernando Jimón Melchor y María Elena López Suárez | Juego de agua | Mestizo | Barro petatillo | 2010 | Tonalá, Jalisco

Las muñecas de tela son compañeras de juego, sus trajes son reflejo de vidas urbanas, rurales e indígenas.

María Elena Pareja de muñecos Wixarrika Mestizo/Wirrarika Tela confeccionada y bordada 2000 Guadalajara, Jalisco

Surgidos de las guerras intestinas de los siglos XVIII y XIX, los niños recreaban batallas épicas con ejércitos de soldaditos de plomo, actividad de corte belicista que ha sido eliminado en numerosos hogares, al igual que el uso del plomo, sustituidos por el antimonio hace ya varias décadas.

Soldaditos de plomo | Mestizo | Plomo moldeado y pintado | 1983 | Ciudad de México

Los juegos de azar, destreza y estrategia también tienen su paralelo, como pequeños ajedreces, juegos de dominó o juegos de mesa.

Juego de domino | Mestizo | Hueso tallado y torneado | 1950 Teocaltiche, Jalisco
Lotería pintada
Tablita mágica

Como reflejo de la vida cotidiana y festiva las figuritas pueden mostrar oficios de antaño y mercados, así como danzas, fiestas y músicos. Las exquisitas pulgas vestidas son refinadas esculturas realizadas en la cabeza de un palillo de madera. Las máscaras miniaturas nos deleitan con la fidelidad y detalle que guardan con sus contrapartes para adultos.

Maqueta pareja vendedora de cañas | Mestizo | Plomo fundido y modelado | 1997 | Ciudad de México
Máscara Señor de los naranjos | Madera tallada y policromada, tocado de hojalata recortada y repujada | 1983 Uruapan, Michoacán
Máscara de Negro colmilludo | Madera tallada y policromada | 1981 | Santa María Huazolotitlán, Oaxaca
Máscara de Búho | Madera tallada y laqueada | 1983 | Temalacatzingo, Guerrero
Máscara de Toro | Madera tallada y policromada | 1990 | Santa María Huazolotitlán, Oaxaca
Humberto Ricalde Camacho | Mestizo | Pulgas vestidas “Jinete” Palillo con figura | 1971 | Coyoacán, Ciudad de México
Humberto Ricalde Camacho | Mestizo | Pulgas vestidas “Tehuana” Palillo con figura | 1971 | Coyoacán, Ciudad de México

Una faceta menos conocida son las miniaturas rituales. Por ejemplo, entre los pueblos ñuju de la Sierra Otomi- Tepehua de Hidalgo y Puebla visten con indumentaria tradicional a escala unas figuras de hombres y mujeres para una ceremonia conocida como El costumbre. Según la comunidad pueden ser piedras, figuras de papel amate o papel de china recortada. A través de ritos sagrados, el chamán y sus ayudantes preparan y visten e invocan a estas entidades sagradas que representan a sus ancestros primordiales.

Figuras de El Costumbre | Otomí | Cartón recortado y vestido. | 1963 | San Pablito Pahuatlán, Puebla
Muviere de Marakame | Wirrarika | Carrizo con pluma y cuadro | 1961 | Jalisco-Nayarit
Muviere de Marakame | Wirrarika Carrizo | tejido, plumas | 1962 | Jalisco-Nayarit
Muviere de Marakame Wirrarika Carrizo tejido, plumas 1962 Jalisco-Nayarit

Como parte de la liturgia católica para la celebración del día de los Santos Inocentes el 28 de diciembre, se realizaban bromas e inocentadas al pedir prestado dinero o un objeto y -por ser una persona olvidadiza-, se le regresaba el objeto acompañado de una charolita en miniatura de plata u hojalata y el mensaje “Inocente palomita que te dejaste engañar, sabiendo que en este día nada se puede prestar.” Durante la Semana Santa en Puebla y la Ciudad de México era costumbre hacer obsequios de matraquitas o sonajitas en plata o hueso alternadas con jueguitos de trompo, yoyo, perinola y balero.

Juego de Té | Mestizo | Plata fundida, moldeada y repujada Taxco, Guerrero
Sonaja | Hueso | tallado y torneado | Estado de México

Aprender haciendo ha sido un medio para desarrollar habilidades desde una edad temprana en algunos pueblos alfareros. En Amatenango del Valle, Chiapas las niñas fabrican todo tipo de animalitos domésticos, para la labranza e incluso feroces animales salvajes, perfectamente proporcionados, y que no conocen. En tanto en Santa María Atzompa, Oaxaca con el barro al natural realizan bandas de animales con instrumentos musicales, esmaltadas por los adultos.

Ardilla en árbol | Tzeltal | Barro natural decorado con Engobes | 1973 | Amatenango del Valle
Pavorreal | Zapoteco | Barro bruñido quema exclusión de oxigeno | 1971 | San Bartolo Coyotepec, Oaxaca
Animal | Tzeltal | Barro natural decorado con Engobes | 1974 | Amatenango del Valle
Animales músicos | Zapoteco del Valle | Barro moldeado y vidriado | 1949 | Santa María Atzompa, Oaxaca

Roberto Ruiz, autodidacta, originario de Miahuatlán, Oaxaca migró a la ciudad de México donde desarrolló sus dotes como escultor de hueso en miniatura. Su tema favorito fue la muerte, de la cual se declaró su “eterno enamorado”.

Por su parte, Teodoro Torres con su esposa Susana Navarro, transformó la herencia familiar de las figuras de plomo para reflejar la gran diversidad de la indumentaria indígena a través del uso del antimonio.

Teodoro Torres | Mujer Lacandona | Mestizo | Plomo fundido y modelado | 1982 | Ciudad de México
Teodoro Torres | Mujer Otomí | Mestizo | Plomo fundido y modelado 1982 Ciudad de México
Teodoro Torres | Hombre Tecuate | Mestizo | Plomo fundido y modelado | 1982 | Ciudad de México
Teodoro Torres | Mujer Tepehuana | Mestizo | Plomo fundido y modelado | 1983 | Ciudad de México
Teodoro Torres | Hombre Huistan | Mestizo | Plomo fundido y modelado | 1982 | Ciudad de México
Teodoro Torres | Hombre de Mitontic | Mestizo | Plomo fundido y modelado | 1982 | Ciudad de México
Teodoro Torres | Mujer Tarahumara | Mestizo | Plomo fundido y modelado | 1984 | Ciudad de México
Teodoro Torres | Mujer de Yajalón | Mestizo | Plomo fundido y modelado | 1983 | Ciudad de México

En la colección de Ruth D. Lechuga contamos con casi 1,200 miniaturas de 20 etnias diferentes, 23 estados de la República y 13 países que nos muestran la creatividad y perfección de un microcosmos que podemos vislumbrar a través de una lupa.