UN PASADO QUE DIVIDE Más del 30% de los jóvenes españoles afirman identificarse con ideas políticas extremas vinculadas a los bandos en conflicto de la Guerra Civil.

Los jóvenes de 18 a 25 años heredan visiones y posicionamientos extremistas de la Guerra Civil promovidos por antecedentes familiares, el discurso político, la desinformación en redes sociales, que los hace afines a uno u otro bando y la educación. La falta de fuentes, información equilibrada y mediada, fomentan el desconocimiento en estos sectores de edad, que pueden identificarse con símbolos y lenguajes de un conflicto que no han vivido y que suele llegar a ellos de forma parcializada.

"Conocemos la teoría que nos han dado por encima, pero nosotros no hemos vivido en esa época y sabemos bien poco"

Andrés, estudiante de periodismo, apunta a las conversaciones sobre el conflicto como un tema "aburrido" y "agotador" desde la política y los medios. Considera que existe rechazo a hablar de un tema que ha pasado, y la gente no ve interesante abordar algo que se está tratando desde tantos sectores. Álvaro, por su parte, considera que se ha convertido la Guerra Civil en un tema tabú, y no hay cabida a ningún tipo de opinión. Vladimir se crio en un contexto muy diferente: creció en Vitoria (País Vasco), y conoce el conflicto por experiencias familiares cercanas: su abuelo tuvo que luchar contra la represión y la pobreza del franquismo. Su perspectiva señala al desconocimiento del contexto de la Guerra Civil como la causa principal: "Conocemos un poco la teoría que nos han dado por encima, pero al fin y al cabo nosotros no hemos vivido esa época tampoco". Vladimir cree que la educación se muestra imparcial en la enseñanza del conflicto. Alejandro, nacido en Burgos, estudió en un centro católico, y explica que su programa estuvo algo influenciado por una tendencia algo más conservadora y afín al franquismo, por lo que percibe la educación como un foco de sesgo principal.

Los motivos más habituales por los que los jóvenes toma un posicionamiento u otro en los bandos en conflicto, tal como refleja una encuesta realizada a una centena de estudiantes, se debe a una fuerte influencia familiar (52,94%), seguido de cerca por el discurso de los partidos políticos (37,25%) y otras causas, entre las que se incluyen las lecturas, el contenido consumido sobre la Guerra Civil o la educación (19,61%). El 17,65% de los encuestados, también reconoce acudir a la Guerra Civil como una respuesta promovida por redes a las problemáticas actuales, mientras que el 7,84% afirma que existen influencias de grupo, amistades y compañeros de clase.

Rasgos de afinidad entre los jóvenes a uno u otro bando en conflicto (encuesta)

La política española es una de las causas por las que la militancia juvenil suele tomar contacto con la Guerra Civil incluso sin haberla vivido de cerca, posicionándolos en uno u otro bando en conflicto. El debate y las referencias en torno a este episodio y el franquismo comienza a emerger con mayor fuerza a raíz de la exhumación de Francisco Franco en octubre de 2019 del Valle de los Caídos, y la aprobación de la Ley de Memoria Democrática. Términos como "franquismo", "Franco", "olvido", "memoria", "comunista", "golpe", "víctima", "unidad nacional", "fascismo", etc. reaparecen en la dialéctica política, alineando a las izquierdas y las derechas con posiciones cercanas a uno u otro bando. Indirectamente, y sumado a otros factores como la educación o la acusada desinformación sobre la Guerra Civil, las posiciones políticas atraen una militancia que se encuentra sesgada por un punto de inflexión: la historia, que varía en función de la perspectiva, y en muchas ocasiones, termina no ajustándose del todo a la realidad objetiva.

Según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el 26% de la ciudadanía española, o uno de cada cuatro españoles y españolas se han sentido identificados con los movimientos políticos de los extremos, independientemente sí son de izquierdas o de derechas. Otra encuesta, ha revelado que y que el extremismo, entre las franjas de 18 a 25 años se hace más agudo y asciende al 32%.

Símbolos extremistas republicanos en un espacio público
"Es más sencillo para la juventud creerse los discursos simplificados de los partidos políticos porque son afines a su forma de pensar, que intentar indagar en el mensaje"

Iñaki Suso apunta a la Guerra Civil como una herramienta empleada por los políticos sin la profundización necesaria, transformándola en instrumento dialéctico. "Es una forma de atraer a estos sectores que por edad, no solo no han vivido las consecuencias de la Guerra Civil, sino que además carecen de la experiencia y la información que pueda ayudarles a comprenderla". El significado de lo que fue el conflicto se ha perdido, en parte, debido a la simplificación de los discursos, adaptados a las ideas de cada tendencia política. Por este motivo, cada uno de los bloques formado en torno a una y otra ideología se apoya en el ataque verbal o directo hacia el contrario. "Los jóvenes tienen recursos para informarse", apunta el doctorado, "sin embargo, para ellos es mucho más sencillo creerse lo que les cuentan sobre el conflicto, aceptar lo que coincide con su modo de pensar".

"El pasado está entre nosotros y se resiste a marcharse porque la sociedad así lo demanda", explica Matilde Eiroa, historiadora, en su estudio 'La Guerra Civil española en la actualidad cibermediática'. Su investigación, que realizó entre los años 2012 y 2013 reveló una cifra de 12.300 noticias en redes y en medios digitales relacionadas con la Guerra Civil en tan solo un año. "Los lectores tienen un papel informativo y de opinión en los medios online, pero lo ejercen amparados por el anonimato y los seudónimos que permite la web", señala la historiadora.

Entre las formas más frecuentes de debate digital, Matilde Eiroa enumera los comentarios despectivos, los insultos, las injurias o debates personales de bajo nivel que no tienen nada que ver con la información remitida. “Es evidente que el tema de la Guerra Civil y sus consecuencias de cuarenta años de un régimen represor y antidemocrático no constituye únicamente parte de nuestro pasado, sino que tiene plena vigencia política, social y mediática”, apunta Eiroa.

La herencia también puede contribuir a reforzar las afinidades extremistas a los dos bandos en conflicto. Gregorio Armañanzas Ros expone en un estudio la falta de fuentes que ha abordado a los profesionales de la salud. Señala que el silencio de los mayores, sobre todo en abuelos que vivieron o combatieron en la Guerra Civil, buscan evitar mostrar "debilidad" o "quebrantar su lealtad". Este silencio ha perpetuado traumas no resueltos, que surgen en familia décadas después.

El sesgo heredado, declara la periodista e historiadora Clara Valverde en una entrevista con motivo de su obra 'Desenterrar las palabras', es una realidad que no se puede ignorar. "Los nietos de la violencia política 'heredan' o 'absorben', a través de la comunicación no verbal, que tiene más fuerza que la verbal, la carga inconsciente del sufrimiento de sus padres y sus abuelos". El mayor problema, señala, es que se ha producido una sensación de desconexión con el episodio histórico original, que contribuye a generar una mayor carga de incomprensión, y la incomprensión, concluye, conduce al miedo, la contrario, que directa o indirectamente construyen el paradigma del "enemigo común".

La educación y la enseñanza también son factores que, de forma directa o indirecta, determinan la construcción de opiniones. Un 43,14% de los jóvenes votantes detecta un claro posicionamiento en la forma que se imparten los contenidos relacionados con la Guerra Civil, y un 11,76% reporta la percepción de ciertas ideologías en la forma que recibieron la información del conflicto en las aulas. Solo un 21,57% ha votado que la docencia se da de forma equilibrada, y el porcentaje restante, un 3,92% cree que la enseñanza es completamente neutral.

Belén Fernández, Doctora en Ciencias Sociales por la Universidad Autónoma de Madrid, considera que la enseñanza de la Guerra Civil "está perdiendo una batalla crucial en la educación secundaria". Cree que la docencia debería centrarse en la formación de "ciudadanos críticos y comprometidos democráticamente", y el valor de la historia en su contexto no está siendo aprovechada al máximo. Además, también señala que existe una fuerte influencia política en la elaboración del currículo en España y falta de consenso histórico sobre la Guerra Civil que dificulta su enseñanza en las aulas.

"Los jóvenes forman sus ideas sobre la Guerra Civil española por lo que escuchan a sus familias en casa."

Federico Méndez Sanz cree que los jóvenes construyen sus ideas sobre la Guerra Civil en base a tendencias familiares. Para Federico, gran parte de las consignas de los partidos políticos y los medios de comunicación están tendiendo a generar opiniones muy polarizadas. Federico atribuye a las redes sociales y a los cambios informativos actuales la falta de interés por comprender y profundizar en la Guerra Civil. "Algunos alumnos vienen a clase con una idea formada, ya que se dejan influenciar por la información que reciben a través de las redes sociales, y cuando llega el momento de impartir ese tema en clase, a muchos no les interesa", explica el docente.

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"Los programas políticos influyen sobre la demanda educativa en cada comunidad autónoma, determinando cómo se cuentan los sucesos y la información desde una ideología que la mayoría de la población comparte"

Isidro, como docente de Historia en Catalunya tiene una percepción sobre la forma en que se imparte el conflicto en las aulas diferente. La enseñanza, cree, se enfoca más en cómo los poderes políticos influyen en los programas educativos, y en especial, en la forma que se imparte la Guerra Civil. "En ciertas comunidades autónomas, los expertos, dirigidos por los políticos, pretenden elaborar su propio programa educativo. Y cada uno ha intentado 'arrimar el ascua a su sardina' colocando en esos contenidos aquellas cosas que favorecen a sus intereses", declara. También hace referencia, en su propia experiencia como profesor, al profundo margen de desinformación que existe entre los jóvenes: "si te presentan la información de manera sesgada te haces una idea de que algo no coincide con la realidad". Además, añade: "el discurso incendiario de los partidos políticos se complementa con una educación poco neutral, en muchas ocasiones notable, que se suma a la marcada desinformación en redes sociales, y se suma a los intereses de los partidos con el único objetivo de generar adeptos".

Credits:

Lucía Armesto Alba, Daniel Caballero de Paz y Luis Cansino de Acuña