NUESTRA HISTORIA Y FUTURO
Trinity Anglican Seminary surgió a raíz del movimiento renovador de los años 70. En 1975, el Rt. Rev. Alfred Stanway, un obispo misionero de Australia, respondió a la llamada de los miembros de la Fellowship of Witness para ser el primer decano y presidente de Trinity. Una vez trasladado a Pittsburgh, instaló una oficina en su casa, y convirtió su garaje en una biblioteca. El obispo Stanway había sido recomendado por John Stott, J. I. Packer, y otros líderes evangélicos, debido a su visión renovadora y su habilidad extraordinaria para transmitir esta visión a una entidad Cristiana de forma viva y eficaz. A continuación, el presidente llamó al Rev. Dr. John Rodgers, un profesor y capellán de Virginia Theological Seminary, para que fuera profesor titular.
Las clases empezaron en 1976 con un modesto profesorado y 17 estudiantes──que no contaban con el respaldo de sus obispos──en unas aulas que se alquilaron a una universidad local. Dos años más tarde, el seminario compró una iglesia Presbiteriana en Ambridge (PA) que no estaba siendo utilizada y un supermercado que había en la calle de enfrente. Estos edificios se convirtieron entonces en un campus. Desde entonces, el campus de Trinity no ha dejado de crecer, al igual que nuestros programas residenciales y a distancia, ya que en la actualidad hay más de 250 alumnos matriculados. Nuestros antiguos alumnos, tanto laicos como ordenados, están ahora repartidos por todo el mundo, marcando una enorme diferencia al frente de instituciones y asociaciones estratégicas en todos los continentes, además de la Antártida.
Durante muchos años, Trinity formó a líderes bíblicamente fieles para la misión dentro de la Iglesia Episcopal y otras provincias de la Comunión Anglicana. Muchos de esos líderes fueron fundamentales en el desarrollo de la Iglesia Anglicana en América del Norte (ACNA), la Conferencia Global Anglicana del Futuro (GAFCON) y la Fraternidad Global Sur de Iglesias Anglicanas (GSFA). En otras palabras, el papel de Trinity en la realineación del anglicanismo global para un futuro bíblico, evangélico y ortodoxo ha sido notable y continuará.