¡Hola, qué bueno tenerte aquí! Queremos compartir contigo un poco de lo que Dios nos ha estado guiando a hacer. ¡Disfruta la lectura!
En resumen… llevamos más de 10 años en misiones, viviendo y sirviendo en España desde 2017 y debido al contexto cultural, llegamos a un agotamiento ministerial y emocional que nos llevó a cuestionarnos si realmente seguíamos dentro de la dirección de Dios.
Buscamos el consejo de amigos, pastores y misioneros experimentados, quienes nos ayudaran a procesar la situación con oración, ánimo y cariño. Sin embargo, sabíamos que ninguna decisión disiparía la duda sobre si estábamos siguiendo la dirección de Dios. Entre tantos consejos, uno se repetía una y otra vez: regresar a nuestros países de origen por un tiempo para descansar y reconectar con la familia, los amigos y la iglesia. Así lo hicimos, y después de tres años de ausencia, disfrutamos de reencuentros preciosos y momentos especiales.
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Después del viaje, incluso sin instrucciones claras, tomamos algunas decisiones. Aunque fue difícil ponerlas en práctica, comprendimos que Dios no siempre da respuestas claras y, por lo tanto, debemos actuar con madurez. Frustrada, Rebeca me dice que nuestro ministerio había terminado porque nadie seguiría financiando el evangelismo relacional que hacemos aquí (explicaremos este contexto más adelante).
Esa misma semana, Dios nos confrontó en oración, mostrándonos que necesitabamos renunciar a nuestros ideales y volver a vivir por fe, no por resultados visibles. Poco después, alguien nos contactó, escuchó sobre nuestro ministerio, nos animó a continuar, e incluso se comprometió a apoyarnos económicamente para que no dejáramos de "tomar cafés" (conectar) con la gente. Nos quedamos asombrados, porque las mismas palabras de frustración fueron usadas por Dios, a través de esta persona, para confirmar su continuidad.
De toda esta experiencia y mucho más, surgió un nuevo comienzo: Un Café, Un Alma.
Según una investigación del Movimiento de Lausana , la mayoría de los españoles tardan más de un año en convertirse tras escuchar el evangelio, a menudo influenciados por el testimonio de familiares o amigos y por momentos de crisis. Solo el 7% se convierte rápidamente por medios tradicionales. La percepción del evangelicalismo es mayoritariamente de indiferencia (53 %), seguida de una visión negativa (15 %), y sólo el 10 % tiene una opinión positiva. Muchos consideran la fe irrelevante, obsoleta o vinculada a la hipocresía, lo que revela una combinación de ignorancia, desinterés y una imagen negativa del cristianismo.
Situaciones culturales predominantes:
En España no es común la pobreza extrema como en países más pobres, ya que el gobierno cubre muchas necesidades, pero hay otras situaciones que son preocupantes:
El suicidio es la principal causa de muerte no natural en España con más de 4.000 casos en 2023; la depresión afecta al 5% de la población y el 75% no recibe tratamiento adecuado, mientras que el consumo de antidepresivos aumentó un 50% en el último año. En cuanto a religión, el protestantismo creció del 0,2% al 2% en 20 años, principalmente debido a la inmigración y las nuevas iglesias. En Extremadura, los evangélicos representan tan solo el 0,04%, y en Cáceres (96.000 habitantes), solo hay entre 5 y 7 iglesias.
Uno de los métodos más poderosos de evangelización son las relaciones personales y el testimonio de vida.
Cuando estamos dispuestos a forjar amistades verdaderas, demostrando un interés genuino en los demás, abrimos un espacio para que el evangelio se comparta de forma natural y transformadora. Más que palabras, nuestra fe necesita vivirse con coherencia, reflejando el amor de Cristo en cada acción. Y es hermoso ver cómo, tras la conversión, muchos reportan una nueva perspectiva sobre la iglesia evangélica, destacando la bienvenida y el cariño que encontraron al ser recibidos como parte de la familia de Dios.
La mayor necesidad es la presencia de Dios, y aveces, un simple café con un amigo puede ser el comienzo de un largo camino hacia Cristo. La misión es lenta, pero transformadora. Te invitamos a unirte a este proyecto que Dios nos ha dado: "Un Café, Un Alma".
Entendemos de parte de Dios que necesitamos ser más intencionales en dar seguimiento cercano, entre cafés , a las personas que hemos conocido y discipulado durante estos últimos 10 años, y estaríamos muy felices si pudiéramos orar por esta nueva etapa en nuestro ministerio, incluir este proyecto en sus oraciones y también ofrendar para un café .
Escríbenos para recibir más detalles o hacer cualquier pregunta. Será un privilegio contar contigo en lo que Dios ha compartido a nuestros corazones.