Sábado, 21 de febrero de 2026 "El Cordero", Poema de William Blake; traducido por Jordi Doce.

Juan 1:29-34

29 Al día siguiente, Juan vio a Jesús que se acercaba a él y dijo: «¡Aquí tienen al Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo! 30 De este hablaba yo cuando dije: “Después de mí viene un hombre que es superior a mí, porque existía antes que yo”. 31 Yo ni siquiera lo conocía, pero para que él se revelara al pueblo de Israel, vine bautizando con agua». 32 Juan declaró: «Vi al Espíritu descender del cielo como una paloma y permanecer sobre él. 33 Yo mismo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre quien veas que el Espíritu desciende y permanece es el que bautiza con el Espíritu Santo”. 34 Yo lo he visto y por eso testifico que este es el Hijo de Dios».

Meditación

El Cordero

Oh Corderillo, ¿quién te ha hecho? ¿Aún no sabes quién te ha hecho? Te ha dado vida y alimento junto al arrollo y sobre el prado; te ha dado ropas deliciosas, suavísima lana brillante; y te ha dado una voz tan tierna que el valle todo se alboroza. Oh Corderillo, ¿quién te ha hecho? ¿Aún no sabes quién te ha hecho? Oh Cordero, yo he de decirlo, Oh Cordero, yo he de decirlo: se llama por tu mismo nombre, pues que Cordero a sí se llama: es apacible y bondadoso, de un niño tuvo la apariencia: a nosotros, niño y cordero, por su nombre nos llaman todos. Cordero que Dios te bendiga. Cordero que Dios te bendiga. William Blake La traducción es de Jordi Doce (William Blake, Ver un mundo en un grano de arena, Visor, Madrid 2009).

Credits:

Created with an image by Jag_cz - "Cute young lamb on pasture, early morning in spring."