Domingo, 9 de marzo de 2025 Rev. Dr. Don Collett - Profesor de Antiguo Testamento

Lucas 4:1-13

4 Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu al desierto. 2 Allí estuvo cuarenta días y fue tentado por el diablo. No comió nada durante esos días, pasados los cuales tuvo hambre. 3 —Si eres el Hijo de Dios —propuso el diablo—, ordénale a esta piedra que se convierta en pan. 4 Jesús respondió: —Escrito está: “No solo de pan vive el hombre”. 5 Entonces el diablo lo llevó a un lugar alto y le mostró en un instante todos los reinos del mundo. 6 —Sobre estos reinos y todo su esplendor —le dijo—, te daré la autoridad, porque a mí me ha sido entregada y puedo dársela a quien yo quiera. 7 Así que, si me adoras, todo será tuyo. 8 Jesús contestó: —Escrito está: “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él”. 9 Luego el diablo lo llevó a Jerusalén e hizo que se pusiera de pie sobre la parte más alta del Templo y le dijo: —Si eres el Hijo de Dios, tírate abajo desde aquí. 10 Pues escrito está: »“Ordenará que sus ángeles te protejan con sumo cuidado. 11 En sus manos te sostendrán para que no tropieces con piedra alguna”. 12 —Está dicho: “No pongas a prueba al Señor tu Dios”—respondió Jesús. 13 Así que el diablo, habiendo agotado todo recurso de tentación, lo dejó hasta otra oportunidad.

En el evangelio de Lucas, la secuencia de la tentación de Cristo difiere de la que encontramos en el evangelio de Mateo. El relato de Mateo de la tentación de Cristo sigue un orden (el pan, el templo y la adoración), mientras que el relato de Lucas sigue otro (el pan, la adoración y el templo). Estas diferencias están en función de los diversos propósitos teológicos y de la audiencia para quienes escribieron Mateo y Lucas: el relato de Mateo se centra en la identidad de Jesús como el Israel obediente, en contraste con el Israel que puso a prueba a Dios en el desierto; por su parte, el relato de Lucas también nos muestra a Cristo en su identidad de Israel obediente, pero se centra en la identidad de Cristo como segundo Adán. Esto es evidente por el hecho de que, a diferencia de Mateo, el relato de Lucas sobre la tentación de Cristo está inmediatamente precedido por una genealogía que termina con Adán, el hijo de Dios (Lc. 3:38). De este modo, Lucas presenta a Cristo como el Israel obediente que trae la bendición abrahámica (Gn. 12:3) a Israel y a las naciones gentiles.

El evangelio de Lucas comienza con Israel sirviendo a Dios en el templo de Jerusalén (Zacarías) y termina con un nuevo Israel sirviendo a Dios en el templo de Jerusalén tras la resurrección de Cristo (apóstoles). Ubicado entre el principio y el final del evangelio de Lucas se sitúa su relato de la tentación de Cristo, en el que la tercera y última tentación tiene lugar en el templo, en Jerusalén. Así pues, a nivel literario y temático, el relato de la tentación de Lucas mira hacia atrás, hacia el comienzo de su evangelio, pero también apunta hacia adelante, hacia lo último que tiene lugar. Lucas termina con los apóstoles en el templo, en Jerusalén, bendiciendo continuamente a Dios mientras esperan el derramamiento del Espíritu de Cristo para dar testimonio del Evangelio en Jerusalén y en las naciones (Lc. 24:45-53). De este modo, la estructura general del evangelio de Lucas subraya el hecho de que la esperanza de una nueva humanidad adámica se hará realidad a través del cumplimiento que Cristo efectúa de la teología del templo del Israel (del Antiguo Testamento) y del nuevo Israel que él ha levantado.

El relato de Lucas sobre la tentación de Cristo también nos recuerda que todas estas maravillosas realidades encuentran su fundamento en la obediencia de Cristo a los mandatos de Dios. El que fue obediente hasta la muerte (Filp. 2:8) también fue plenamente obediente a Dios en su vida; por eso, estamos ante Dios en Cristo, no «como si nunca hubiéramos pecado», sino también «como si siempre hubiéramos obedecido».

«Porque así como por la desobediencia de uno solo muchos fueron hechos pecadores, también por la obediencia de uno solo muchos serán hechos justos» (Ro. 5:19).

Rev. Dr. Don Collett

Profesor de Antiguo Testamento

Seminario Anglicano Trinity

Ambridge, PA

Credits:

Created with an image by Jason - "Jesus Christ standing in the wilderness"