Senakpon Angelo SJ agradecimiento hacia el señor

Senakpon Angelo Adandjaï SJ nació al oeste de África, en Benin, hace 33 años (1991). Allí estuvo viviendo hasta que empezó su grado de Estudios Hispánicos en Boston College. Entró en la Compañía de Jesús en 2012, aunque no ha sido hasta este curso cuando ha llegado a España.

Hasta el mes de enero estuvo en Salamanca estudiando español y, desde entonces, está estudiando en Comillas la licencia de Teología. Actualmente vive en la comunidad de Cantoblanco (Madrid).

Una actitud de agradecimiento en estos días previos

Angelo estos días se los toma con una actitud de agradecimiento hacia Jesús "Es Él el que nos llama a su servicio a pesar de nuestros pecados, a pesar de mis pecados" comienza. De hecho "al contestar a esta pregunta, me acuerdo del llamamiento profético del profeta Jeremías: “¡Ah, Señor Yavé, mira que yo no sé hablar: soy un niño!” (Jr. 1,6). Me atrevería a decir, como el profeta, que soy un niño que el Señor llama a su servicio" añade.

Una actitud de confianza

Esta toma de conciencia de que es un niño le pone en una actitud de confianza en el Señor "un niño (o un hijo), da igual su edad, siempre será un niño para su padre y necesita siempre la ayuda de su padre para crecer y cumplir grandes cosas para honrar a su padre" explica este jesuita. Para decirlo brevemente "estos días sigo escuchando al Señor diciéndome 'Yo estoy contigo para protegerte', así que estoy en una postura de agradecimiento" cuenta.

Un recuerdo hacia su padre

Estos días, nos reconoce Angelo "me acuerdo de mi papá, Adandjai Pascal, que murió el 31 de agosto de 2021, y me hubiera gustado que estuviera conmigo (físicamente) para asistir a la ordenación sacerdotal". Pero "con confianza total en la bondad de nuestro Señor, sé que desde donde él esté, me asiste y se alegra conmigo" añade.

"A la cabeza y corazón estos días se me vienen las palabras servicio y obediencia"

El sacerdocio para Angelo: servicio y obediencia

"El sacerdocio es y debe ser servicio. El Papa Francisco en varias ocasiones nos ha demostrado que el ministerio es para el servicio del pueblo de Dios" nos cuenta. Angelo quiere hacer de su sacerdocio un sacerdocio al servicio del pueblo de Dios que, añade "más que nunca necesita el evangelio del amor, de la paz, de la alegría en un mundo marcado por la violencia, la guerra, la traición…".

El cumplimiento de este servicio no sería posible sin la disponibilidad total y sin reserva a la misión: estoy pensado en el voto de la obediencia.

"Lo que viene al corazón cuando me dices sacerdocio es el voto de la obediencia que nos dispone a la misión en la Compañía de Jesús" explica este joven jesuita Así que "ruego a Santa María Virgen que me obtenga de su Hijo el don de la obediencia como la que vivió Él hasta el extremo de morir en la cruz".

¿Qué le diría Angelo a un joven que quiere ser sacerdote? Nos cuenta que dos cosas: paciencia y confianza total en Jesucristo.

Paciencia

"La paciencia porque es un camino que es muy exigente, paciencia ante todo con uno mismo aceptando su propia debilidad y sabiéndose amado por Dios que le llama a la santidad porque Dios es Santo y quiere que seamos también santos" comenta en primera lugar. Y, añade "también tener paciencia para poder, poco a poco, entender su propia vocación a lo largo de su formación".

Confianza

Sin embargo, reconoce "no podría alcanzar esta paciencia si no tiene una confianza absoluta en Dios". Angelo sabe que vendrán momentos de desolación total "la única solución se encuentra en la oración personal en la que nos abandonamos totalmente entre las manos de Dios".

¿Dudas o ilusión? Más bien confianza.

Cuando le preguntamos si en este camino hasta la ordenación sacerdotal hay más dudas que ilusión o viceversa, Angelo lo tiene claro: "Hablaría de confianza porque es el Señor quien me llama a su servicio, y lo que debo hacer es seguir teniendo confianza en su gran amor a ejemplo de la Virgen María que, aunque no hubiera entendido bien el mensaje del Ángel en la anunciación, contestó con un gran sí".

Un camino que se fundamenta en la confianza

Entonces "diría que este camino hacia la ordenación se fundamenta más en la confianza en el Señor que en otra cosa. Con confianza en el Señor, puedo terminar citando este pasaje del Señor al profeta Jeremías como si me lo dirigiese a mí 'Antes de formarte en el vientre de tu madre te conocí; antes de que salieras del seno te consagré; como profeta de las gentes te constituí'".

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