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El Mensaje
Conrad: ¿Tienen oír la noticia?
Bethany: ¡No puedo creerlo! ¡Pensé que ellos estaban bien!
Conrad: Ellos me dijeron ayer. Han estado luchando por algún tiempo y están cansados del estrés. Pusieron que sería mejor para todos si ellos se separan.
Bethany: ¿Mejor para quién? ¡No estoy mejor! ¿Hicieron pensar sobre las consecuencias?
Conrad: ¡No seas egoísta! Necesitan poner su felicidad primero.
Reese: Espera. Estoy confundida. ¿Qué está ocurriendo?
Bethany: Tio Derek y Tia Louisa han obtenido un divorcio.
Reese: ¿Qué? ¿Es esto un chiste? ¿Qué va ocurrir a la cabaña?
Conrad: Creo que ellos van a venderlo.
Mi teléfono me mira fijamente a mi, mi cara se iluminó por la luz. Mis orejas zumban y siento mi ritmo cardiaco intensificar. Tengo dificultad viendo a través de las lágrimas en mis ojos. Me siento empezar a desmoronarse del peso de mis sentidos hasta que un olor de algún quemado llena mis agujeros de la nariz.
De mi asiento de la blanca encimera brillante, veo una nube de humo sube de mi horno. En segundos mi panadería pequeña se cubre con una neblina.
Corro al horno, mis piernas largas llevando me, y rápidamente pongo mi bandeja de galletas en el fregadero. Las galletas con un tinte de negra me miran a mí como triste cachorros que nadie ha acariciado en mucho tiempo. Con una última deseosa ojeada a las galletas, suspiro y pongo mi pelo rubio en una coleta antes de devolver a mi teléfono y releo los mensajes de mis primos Bethany y Conrad.
Reese: No podemos dejar esto ser el final.
Conrad: No hay nada que podamos hacer. Ellos poseen la cabaña y tienen la palabra final sobre qué ocurrir.
Bethany: ¿Cuándo están vendiendo lo?
Conrad: El papeleo va a ser finalizado el siguiente lunes.
No puedo dejar que esto sea el final. Escribo a máquina de prisa a mi teléfono.
Reese: ¿Qué están haciendo este fin de semana?
Bethany: Tengo practica de voleibol.
Conrad: Y los chicos y yo vamos a ver fútbol americano el sábado.
Reese: Que si vamos a la cabaña por última vez, una hurra final.
Conrad: No sé…
Bethany: Si, no tenemos ir allí en años.
Reese: Por favor? Yo sé lo ha hacer un tiempo largo pero no tenemos estar juntos desde que éramos adolescentes. Halo sido más de cinco años.
Espero ansiosamente por sus respuestas, los tres puntos pequeños me perodia mientras destellan. Estoy desesperada por la respuesta quiero y necesito para decir despedir a mi infancia.
Conrad: Es posible que pueda ir.
Bethany: Bien, dejamos hacerlo. ¡Hace algunos recuerdos últimos!
La Llegada
Mi coche destartalado levanta polvo mientras manejo abajo la calle de mi niñez. Hileras de árboles con frutas forran los lados de la carretera y puedo prácticamente oler la cítrica.
Eventualmente dejo enfrente de la cabaña. Yo solamente necesito una mirada al frente del porche por muchos años de recuerdos fluyen en mi cabeza.
El sonido de risotada flota por el aire como si estuviera sobre las alas de una mariposa y mezcla con el sonido de las olas se estrellan en la playa. La luz solar se mueve por los árboles y tira un cubre de sombra al césped. La cabaña, cómoda y de una madera blanca, tiene una puerta azul con persianas que son iguales y está en posición como un oasis.
Yo imagino que el deck que rodea la cabaña tiene un grupo de adultos se sientan en sillas alrededor del pozo que hace fuego. En la playa tres primos corren cruzando la arena desesperados por evitar ser tirados en las olas tentadoras.
Un grito causa que los recuerdos se desvanezcan.
Los Primos
Camino al escalón y veo Conrad y Bethany sentados en el suelo cerca de la puerta se ven alicaídos y rodeados por una montaña de equipaje.
Necesito hacer una pausa cuando veo ellos. En cinco años ellos crecieron. Bethany creció a su complexión, por poco emparejando la altura de Conrad, la atletismo de ella mostrando. Su pelo rubio de oro combina con mi pelo, una cosa que no ha cambiado. Y ella aún tiene rizados indisciplinados. Conrad es el siguiente de ella. En vez de el adolescente desgarbado que yo recuerdo es un hombre gigante con una barba y toda. Ausente está el ralo niño con aparatos. Es verdad que el tiempo cambia todo.
Recordando que ellos estuvieron gritando a mi, pregunto – ¿Qué dijiste?
Bethany, quien parece ser a su colmo de vaso, repite – Dije, ¿tienes las llaves?
– No. Creí que Conrad estaba trayendo las llaves – miro a Conrad en confusión.
– Sí, Conrad estaba trayendo las llaves pero parece que todos supieron eso excepto él.
– ¡Ey! Dije lo siento.
Con un suspiro, Bethany gira en un círculo – ¿Alguien tiene una idea sobre qué hacer?
– Creo que hay una llave de más en el jardín en el patio trasero.
Antes de todos las palabras salgan de mi boca Bethany es rápido para decir – Voto que Conrad ha ir encontrar la llave.
– ¡Bien! ¡Voy a encontrar la llave! – exclama Conrad mientras su figura desaparece en el patio trasero.
– Pues, eso es de una buena empieza – Bethany habla entre sus dientes sarcásticamente pero oigo a ella.
Finalmente Conrad devuelve con una llave en su mano y caminamos a la cabaña. Toco una mirada final a la frente de la cabaña y veo ramas muertos a los árboles. Con una mirada mejor creo que es solamente la luz, es imposible que los árboles se pudren en pocos minutos.
Los Cuartos
– Sin los tíos, hay bastantes cuartos con camas grandes – digo con el júbilo de no tener que dormir en unas camas gemelas de una litera.
– Usualmente si, pero Tia Louisa quiso algunas renovaciones a la habitación principal. En resultado, hay solamente dos cuartos con camas grandes y un cuarto con literas – dice Conrad.
– No. Nop. No estoy durmiendo en una litera. No me gustaba cuando era una niña y no me gusta hoy – la clásica descaro de Bethany brillando.
– ¡Qué lástima! Adivino que necesitas correr rápido para obtener un cuarto grande! – Conrad grita con un brillo competitivo en sus ojos – ¡Adiós mis amigos!
Y con eso, Conrad sale disparado. Bethany y yo nos miramos entre ellos antes de que ambos empiezan a correr a los cuartos. Bethany y yo alcanzamos a Conrad. Desde el rabillo de mis ojos veo a Bethany tropezar Conrad y él cae rápidamente.
Bethany y yo agarramos los cuartos grandes.
Detrás de nosotros oímos a Conrad gruñendo sobre durmiendo en las literas.
– Mirada como esta viaje se dar vuelta – Bethany expresa con regocijo – Creo que es el karma de él por la llave.
Conrad gira sus ojos – No quiero oírlo.
– No puede estar demasiado mal – Conrad enviame una mirada que dice para dejar de hablar. Decido cambiar el tópico – Ahora que tenemos cuartos, podemos hablar de negocios. ¿Qué debemos hacer primero?
– Creo que voy a ir a la playa y absorber el sol antes de que se ponga – responde Bethany.
– Quiero jugar fútbol americano en la playa – dice Conrad.
– No gracias – comparte Bethany – ¡Puedes jugar fútbol americano en cualquier lugar! Puedes solamente ir al océano en una playa.
Oírlos es como viendo tenis, mi cabeza se mueve de acá para allá y acá para allá.
– Quiero estar juntos pero supongo que está bien sí hacemos nuestra propia cosa.
Apenas termino mi frase antes de que Bethany y Conrad salgan a sus cuartos para prepararse para sus actividades. Detrás de mí veo una rajadura en el piso de madera. Eso no fue allí antes. Con preocupación, camino a mi cuarto.
Otra ola de nostalgia se lava sobre mí. Este fue el cuarto de mis padres. Huelo mi madres perfume, jazmín con una pista de salvia. Las paredes tienen un color crema suave y en una pared hay una gran ventana. Las cortinas escasas forran las ventanas y una luz suave titila en. En el centro del cuarto hay una cama. Un claro azul edredón cumple las sábanas blancas y crea un sentimiento costero.
Esta es mi casa.
Me echo a la cama y pienso sobre hoy. Este fue supuso ser un viaje increíble. Una oportunidad para mi y mis primos nos vemos uno al otro y pasamos tiempo en la cabaña juntos por un ultimo vez. En lugar de eso, hemos luchado sobre todo y ahora todos estamos haciendo nuestra propia cosa.
El Indignación
Tal vez la cena será la oportunidad para hacer alguna cosa juntos. Desesperado para arreglar esto, voy a la cocina. Mientras camino, mi cabeza está llena de pensamientos.
¡Por que ellos no pudieron sus diferencias a un lado por una noche! Lo no es difícil. Solamente quise estar juntos y ellos ni siquiera pudieron hacer eso.
La más que yo pienso sobre ellos la más enojada me vuelvo. Durante mi caminar, siento que la casa tiembla, con la tiembla en crecimiento con mi enojada.
Cuando llego a la cocina yo sé que alguna cosa está equivocada. Todo día cosas extrañas han ocurrido pero dejé al lado. Pero no puedo ignorar esto.
En la cocina, todos de las alacenas están torcidas y unas pocas se sienten en el piso. Un estable goteo del grifo hace eco a través de todo de la cocina. Los relojes de los electrodomésticos parpadean en un rojo enojado. En este espacio usualmente llenó con calor y amor, sale piel de gallina a mis brazos y un sentimiento de vacío se instala en mi corazón.
Con nada de sobra hacer, voy a sentarme en el sofá y esperar por Bethany y Conrad. Mi cuerpo siente como plomo. Cada movimiento requiere energía que no tengo y mi cabeza da vueltas. Mientras camino, los daños seguien me. Las rajaduras culebra en el piso y serpentea alrededor de los muebles y paredes.
No se si puedo hacer esto. Quise venir a la cabaña para despedirme y ver mis primos. De todos de mi familia, fui la única persona que quedó en nuestro pueblo. Los demás salieron. Pero ahora, no se si puedo quedar. Nada es correcto.
Mi trance es interrumpido con gritos de Bethany y Conrad.
– ¡Cuál es su problema! – Conrad demanda – ¡Has tenido una actitud todo el día!
– ¡Piensas que tengo una actitud! – llora Bethany con exasperación.
– Si, eso es lo que acabo de decir.
– ¡Bien! Tengo una actitud! Pero estoy permitido estar molesto. Son tus padres los que han obtenido un divorcio. Esto es su culpa. Y es como tu no te preocupas.
Estoy harto. – ¿Tu quieres hablar sobre preocupando? He estado intentando conseguir todos juntos todo el día. Ustedes solamente se preocupan sobre lo que tú quieres hacer y nosotros terminamos solos. Ya no puedo hacerlo.
– ¡Oye, aparecemos! – grita Bethany – Tú quisiste nos aquí y estamos aquí. No hice algunas promesas más de eso.
– ¿Es lo equivocado para querer verlos ustedes? Ustedes dos empacaron y salieron el segundo pudieron. ¡No nos hemos visto en muchos años y aún no pueden buscar el tiempo para estar juntos por más de cinco minutos! – Mi visión se nubla de mis lágrimas.
– Estuve ofrecido una oportunidad para escuela. No es mi culpa que no fuiste valiente bastante para salir de nuestra ciudad natal.
Las palabras de Bethany corta como una daga.
– Está bien, todos necesitamos calmarse.
– ¡Por supuesto! Dejalo al chico de oro que puede no equivocarnos.
– Bien – Conrad agarra su pelo marrón y corto y entonces mueve sus manos abajo su cara – Estoy terminado con esto.
– ¡No más que yo!– termino con una pisa fuerte como un niño.
La Imagen
CRRRRKKKKKKK. CHOCA. El sonido de vidrio astillando a millones de piezas resona entre la cabaña. Miro abajo el salón y veo cientos de rajaduras decorando las paredes como venas. Al final del salón, un marco se sienta al piso con esquirlas de vidrio circundante.
Bethany, Conrad, y yo acercamos el marco. El salón es muy silencioso y podrías escuchar una imperdible caída.
Mientras caminamos al marco, me doy cuenta que es una imagen de toda la familia. El primer verano nuestra familia pasó a la cabaña, cogimos una imagen para recordar nuestro tiempo. En el centro de la imagen están Bethany, Conrad, y yo. No tendríamos más de cinco a ocho años. Conrad tiene brackets grandes cubriendo sus dientes, el pelo de Bethany es un lío abundante y rizado, y yo tengo la peor ropa que he visto. Detrás de nosotros están nuestros padres. Todos tienen una gran sonrisa. En el fondo es la misma cabaña con una puerta y persianas azules.
El Amor
– Olvidé que eso fue aquí – murmura Conrad
– Fue de muchos años pasados – Bethany desploma sus hombros – Olvidé cuantos veranos vinimos aquí. Esta cabaña es nuestra infancia.
– No puedo creer cuantos veranos desde todos éramos últimos aquí – suma Conrad mientras estudia los detalles del imagen.
– ¿Cómo llegamos aquí? – pregunta Bethany con sus ojos abatidos y una agitación de su cabeza.
– Lo siento – digo – No fui justo para ustedes.
– No, lo siento. Tu fuiste correcto. La familia es importante y yo olvidé eso – se arrepiente gruesa en la voz de Bethany.
– Te amo. Pienso que sido aquí después de muchos años, recuerda a mí cuántos extraño ustedes. No tuve la intención de estar enojado.
– No puedo creer que hayan pasado seis años desde que estuvimos juntos – dice Conrad con incredulidad.
– Por favor, ¿podemos vernos el uno al otro más? – digo mientras pensando sobre todos de nuestros recuerdos aquí.
– Si! Prometo que contestaré más. Ustedes son familia y vendrán primero.
Llena con amor, sugiero – ¿Abrazo de grupo?
– Supongo – Bethany dice con un juguetón desvia de sus ojos.
El Final
El cinco de julio, Tio Derek y Tia Louisa vendieron la cabaña. Aunque nunca iré allí de nuevo, para el resto de mi vida le agradeceré que Bethany, Conrad, y yo tengan ese día final.
Devuelto a mi panadería, pongo una bandeja de galletas en el horno. El olor de productos de panadería y confitería flota en el aire y envuélve me en una manta de cómodo y familiaridad.
Páginas aletea en la brisa. En la encimera tengo los papeles para la nueva panadería que estoy abriendo en Los Ángeles.
Durante nuestro viaje, me di cuenta de que me estaba agarrando a nuestro pueblo porque tenía miedo de cambiar. Pero ahora yo sé que cambiar no es una cosa mala, cambiar es una parte de la vida. Y ahora tengo la fuerza para cazar mis sueños y abrir otra panadería en una ciudad grande.
Siento un zumbido en mi bolsillo y agarro mi teléfono.
En la pantalla está un mensaje de texto de Conrad. Después de nuestro viaje, hemos hablado mucho en nuestro chat.
Hago clic al mensaje e inmediatamente un link a una cabaña en Zillow aparece con un mensaje de Conrad: ¿Que piensan?
Bío de Autora
Hola! Mi nombre es Alexa Barnum y soy de Boise, Idaho. Soy una estudiante en mi segundo año en la Universidad de Arizona. Estoy estudiando biología y español con la meta de sido una abogada. Este año mi abuela se mudó de su casa de muchos años y inspiró mucho de este cuento. Aunque extraño la casa de ella y nuestra historia allí, la familia es más de un lugar y hay nuevos recuerdos para hacer en su casa nueva.