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PAISAJES DE VOZ - Español avanzado a través de historias orales de emprendedores

Voice Landscapes - Advanced Spanish Through Entrepreneurs’ Oral Histories

Explorando el español, la migración y el emprendimiento en el Londres contemporáneo

Exploring Spanish, Migration, and Entrepreneurship in Contemporary London

ESCP Business School London Campus - 2025/26

Introducción

Este curso propone desarrollar el español avanzado en interacción con el contexto de Londres, donde el español late como lengua viva de comunidad. Apuesta, además, por la transdisciplinariedad, nutriéndose de aportes de diversas disciplinas. Más allá del aula tradicional, el aprendizaje surge del contacto directo con las voces de quienes habitan, trabajan y construyen sus emprendimientos en español en Londres, situando en el centro su carácter participativo, relacional y situado. Paisajes de Voz - Advanced Spanish Through Entrepreneurs’ Oral Histories se configura así como un espacio de encuentro entre lenguas, experiencias y saberes, donde aprender se vuelve también escucha, curiosidad y vínculo. A lo largo del año, el curso entrelaza el estudio del español con la metodología de la historia oral, permitiendo a los estudiantes afinar su expresión mientras se acercan a las trayectorias de emprendedores del mundo hispanohablante. Así, lengua, sociedad y negocio se conectan en un mismo espacio, anclado en una ciudad diversa y profundamente marcada por la migración. De esta metodología surge el concepto de Paisajes de Voz, que busca captar cómo un lugar se configura no solo por las lenguas que vemos, sino por las voces que escuchamos, a través de las cuales el sentido emerge en las relaciones, interacciones e historias compartidas. El objetivo es doble: alcanzar un dominio avanzado del español a través de conversaciones reales —entrevistas, relatos, textos— y, al mismo tiempo, comprender las historias que atraviesan el emprendimiento: migraciones, identidades, desafíos y redes de apoyo. En este proceso, los estudiantes incorporan conceptos y herramientas como el paisaje lingüístico, que permite analizar la presencia de la lengua en el espacio urbano, la interseccionalidad, que invita a comprender las trayectorias desde la interacción de múltiples factores sociales y la cartografía intercultural, enfoque conceptual y metodológico que replantea la cartografía como un diálogo entre culturas. Asimismo, se reflexiona sobre el papel del idioma en los negocios, especialmente en contextos migrantes, donde la lengua actúa como recurso, puente y, en ocasiones, frontera. El curso funciona como un prisma — un espacio desde el cual explorar el emprendimiento en sus múltiples dimensiones, conectando a los estudiantes con quienes comparten ese mismo horizonte. En ese encuentro, la teoría gana matices, se vuelve tangible, se humaniza. La metodología es a la vez práctica y profundamente relacional. Los estudiantes se convierten en investigadores y narradores: preparan y realizan entrevistas, transcriben voces, interpretan relatos, reflexionan, dialogan y escriben. A través de este proceso, construyen un archivo vivo que entrelaza lengua, vínculos y experiencia vivida, y que culmina en una creación colectiva: esta página web de acceso abierto. En ella, grabaciones de entrevistas, transcripciones, análisis, reflexiones, fotografías y mapas —nuestra Cartografía de paisajes de voz— convergen en un único espacio dinámico, que se ofrece como recurso para estudiantes, docentes, investigadores y cualquier persona interesada en las voces y las historias aquí reunidas. Los invitamos a explorarlo como un tejido de historias que, una vez escuchadas, pueden transformar la manera en que aprendemos una lengua. Profesora Brenda Loiacono

Agradecimientos/Acknowledgements

Un agradecimiento especial a las personas entrevistadas y a los estudiantes del grupo BIM3 Borges, cuyo compromiso y dedicación han hecho posible este proyecto. Special thanks to the interviewees and the BIM3 Borges group students, whose engagement and commitment have made this project possible. Este trabajo también se ha visto enriquecido por el apoyo, la confianza y la generosidad de las siguientes personas e instituciones. This work has also been enriched by the support, trust, and generosity of the following individuals and institutions.

  • Audrey Picard (Associate Head of Languages - ESCP London Campus)
  • Lourdes Hernández-Martín (Coordinator for Spanish Projects - LSE, UK)
  • Rib Davis (oral historian, trainer with the Oral History Society at The British Library)
  • Leandro Benmergui (Professor of History at Purchase College, USA)
  • Eduardo Torres Veytia (Physical Anthropologist and PhD in Geography - UNAM, Mexico)
  • Oliver O'Brien (researcher - UCL Department of Geography’s Geospatial Analytics, UK)
  • Los ponentes/guest speakers: Pedro Sondereguer and Pablo Etcheverry (Embassy of Argentina in London), Clorrie Yeomans (Canning House), Vladimir Guzmán Mendoza
  • BritCham Colombia
  • Manish Kesra (IT Manager - ESCP London Campus)
  • Migration Museum (London, UK).
Contacto/Contact

Si quieres saber más sobre este proyecto, contacta a Brenda Loiacono, profesora de español en ESCP Londres If you want to know more about this project, contact Brenda Loiacono, Lecturer in Spanish at ESCP London Campus

bloiacono@escp.eu

ÍNDICE

  • Introducción
  • ÍNDICE
  • Cartografías de la diversidad
  • Breve historia de la migración en Londres
  • Migrantes hispanohablantes en Londres
  • La migración desde España
  • La migración desde América Latina
  • El español en Londres: datos oficiales
  • Londres: la comunidad hispanohablante y los negocios
  • Londres en español: comunidad, identidad y cambio urbano
  • Paisaje Lingüístico
  • TRABAJO DE CAMPO: REGISTRO DE VISITAS
  • Elephant and Castle, por Ludovica Michelutti
  • Elephant and Castle, por Vittoria Silvestro
  • Elephant and Castle, por Eugen Oettingen-Wallerstein
  • El mercado Seven Sisters (Latin Village), por Marine El Asmar
  • Elephant and Caste - "La Fama", por Valentina Capaldi
  • Visita a Elephant and Castle por Tommaso Zocchi
  • El mercado Seven Sisters (Latin Village), por Desideria Tonci Ottieri
  • El mercado Seven Sisters (Latin Village), por Alessia Carbone
  • La interseccionalidad como herramienta de análisis en la historia oral
  • Clase con ponentes invitados
  • La charla con invitados especiales, por Alessia y Valentina
  • ARCHIVO DE HISTORIAS ORALES
  • Entrevista a Carlos Bulla, por Vittoria Silvestro
  • Entrevista a Mary Guzmán, por Marine El Asmar
  • Entrevista a Vladimir Guzmán Mendoza, por Tommaso Zocchi
  • Entrevista a Maite Urbina Zuloaga Zabala Aizpuru, por Desideria Tonci Ottieri
  • Entrevista a Paola Gómez, por Alessia Carbone
  • Entrevista a Ana y Lina, por Valentina Capaldi
  • Entrevista a Patricia Domínguez Garzón, por Ludovica Michelutti
  • Entrevista a Charlie Hanbury, por Eugen Oettingen-Wallerstein
  • Cartografías de Paisajes de Voz

Cartografías de la diversidad

La arquitectura invisible de una ciudad en movimiento

Londres se presenta como una ciudad global y cosmopolita, marcada por la presencia de comunidades migrantes y redes internacionales. Su papel en la economía mundial la sitúa como un nodo clave porque ocupa una posición estratégica en la economía mundial, donde confluyen dimensiones financieras, políticas y culturales, pero también como un espacio privilegiado para observar cómo se construyen y negocian identidades en contextos multilingües. En este sentido, la ciudad constituye un ejemplo claro de superdiversidad urbana, caracterizada por la coexistencia e interacción de múltiples variables como el origen, las lenguas, el estatus migratorio o las prácticas culturales. Esta complejidad se refleja especialmente en los usos lingüísticos y en las trayectorias vitales de quienes habitan la ciudad. Nuestro proyecto parte de la recopilación y el análisis de historias orales de emprendedores migrantes, con el propósito de comprender cómo sus experiencias individuales se entrelazan con un contexto diverso. Para ello, nos apoyamos en la noción de cartografías interculturales, que nos ofrece una manera de mirar la ciudad no solo como un espacio físico, sino como un entramado de relaciones, significados y prácticas. A través de este enfoque, hemos podido adentrarnos en la complejidad social y lingüística de Londres y explorar los vínculos entre territorio e identidad. En ese recorrido, se hace visible la diversidad real de los hablantes de español: una pluralidad de trayectorias, saberes, acentos y formas de habitar la lengua que a menudo permanece oculta tras una visión homogénea. Para comenzar, buscamos situar estas historias en su contexto histórico y geográfico, a partir de varias preguntas clave:

  • ¿De dónde provienen las poblaciones migrantes de Londres?
  • ¿Cuándo llegaron?
  • ¿Cuáles han sido las principales razones de su llegada?
  • ¿Qué boroughs han sido históricamente espacios de asentamiento y cómo han evolucionado?
  • ¿Cómo se distribuyen las lenguas en el mapa de la ciudad?

Para responder a estas preguntas, trabajamos con fuentes históricas y recursos disponibles en línea, combinando investigación documental y análisis crítico. Como resultado, los estudiantes presentaron oralmente sus hallazgos al final del semestre y elaboraron los textos que se presentan a continuación, donde sintetizan y desarrollan sus principales conclusiones. A partir de este marco teórico y contextual pudimos comprender mejor el entorno en el que se inscriben las historias orales de emprendedores migrantes analizadas en el curso, situando sus trayectorias personales y profesionales dentro de la compleja realidad social, lingüística y económica del Londres contemporáneo. Profesora Brenda Loiacono

Breve historia de la migración en Londres

Por Eugenio Oettingen-Wallerstein

Londres ha sido influenciada por la migración. Desde sus inicios como asentamiento romano hasta su estatus actual como una de las ciudades más multiculturales del mundo, las oleadas de recién llegados han influido continuamente en la cultura, la economía, los barrios y la vida cotidiana de la ciudad. La migración a Londres comenzó durante la época romana, cuando personas de todo el Imperio Romano se asentaron en Londinium, aportando diferentes idiomas, religiones y habilidades. Tras la marcha de los romanos en el siglo V, llegaron poblaciones anglosajonas y, posteriormente, normandas, que contribuyeron al desarrollo inicial de la ciudad. Desde la época medieval, Londres atrajo a migrantes de la Europa continental. En los siglos XVI y XVII, muchos refugiados hugonotes de Francia huyeron de la persecución religiosa y se asentaron principalmente en la zona de Spitalfields, en el East End. Se hicieron conocidos por su industria textil de seda, que contribuyó a la configuración de la economía local. Durante el siglo XIX, Londres recibió un gran número de migrantes irlandeses, especialmente después de la Gran Hambruna de la década de 1840. Muchos se asentaron en barrios más pobres como Whitechapel, Stepney y otras zonas del East End, donde la vivienda era barata y había trabajo disponible en muelles, fábricas y la construcción. A finales del siglo XIX y principios del XX, llegaron en cantidades considerables inmigrantes judíos de Europa del Este, escapando de pogromos y persecución. También se asentaron mayoritariamente en el East End, especialmente en Whitechapel y Spitalfields, donde fundaron sinagogas, mercados y pequeños negocios. Esta comunidad se convirtió en una parte importante de la vida social y cultural de Londres. Después de la Segunda Guerra Mundial, la migración aumentó drásticamente. Trabajadores de todo el Caribe, especialmente aquellos asociados con la llegada de la generación Windrush en 1948, vinieron para ayudar a reconstruir Gran Bretaña. Muchos se asentaron en zonas como Brixton, Notting Hill y Hackney, donde la cultura caribeña sigue influyendo en la música, la gastronomía y los festivales. En las décadas siguientes, inmigrantes del sur de Asia, India, Pakistán y Bangladesh se asentaron en Londres. Las comunidades bangladesíes cobraron especial relevancia en Tower Hamlets, especialmente en los alrededores de Brick Lane, mientras que las comunidades del sur de Asia también crecieron en zonas como Southall y East Ham. Asimismo, la comunidad china, presente en el East End desde finales del siglo XIX, especialmente en Limehouse, se trasladó tras la Segunda Guerra Mundial al Soho, donde se estableció el actual Chinatown moderno, hoy un importante centro cultural y gastronómico. Más recientemente, Londres ha seguido atrayendo a migrantes de toda Europa, África, Oriente Medio y Latinoamérica. Comunidades de Polonia, Somalia, Nigeria y muchos otros países se han establecido en diferentes zonas de la ciudad, contribuyendo a la diversidad lingüística y cultural de Londres. Hoy en día, Londres es una de las ciudades más diversas del mundo. Sus barrios reflejan siglos de migración, y cada comunidad ha dejado su huella en la identidad, la arquitectura, la gastronomía, la producción de conocimiento y las tradiciones de la ciudad. Por lo tanto, la historia de la migración en Londres no es solo una historia de movimiento, sino también de intercambio cultural y transformación constante.

Migrantes hispanohablantes en Londres

La migración desde España

Por Tommaso Zocchi

La migración española a Londres no responde a un único momento histórico, sino a varias etapas distintas, ligadas a cambios políticos, económicos y sociales tanto en España como en el Reino Unido. Por eso, hablar de “olas migratorias” permite entender mejor cómo ha cambiado el perfil de los emigrantes españoles y también el significado de su presencia en Londres a lo largo del tiempo. La primera etapa importante se sitúa en torno a la Guerra Civil y la posguerra. La guerra provocó desplazamientos forzados y exilio, y la dictadura franquista consolidó un contexto de represión política, censura y falta de libertades. A esto se sumó una situación económica muy dura en los años cuarenta, marcada por escasez, racionamiento y pobreza. En ese marco, parte de la emigración española tuvo un fuerte componente político, especialmente en el caso de republicanos, intelectuales y personas vinculadas al bando derrotado. El exilio español de 1939 fue sobre todo hacia Francia, México y otros países de América, pero el Reino Unido también recibió refugiados y exiliados procedentes de la Guerra Civil, además de los niños vascos evacuados a Gran Bretaña en 1937. Una segunda ola se desarrolló sobre todo en los años cincuenta, sesenta y primeros setenta, y tuvo un perfil más claramente económico. Durante ese periodo, España seguía siendo un país de emigración, y Europa occidental necesitaba mano de obra para sectores poco cualificados. Distintos estudios señalan que entre 1960 y 1973 más de 100.000 españoles al año emigraban hacia países de Europa occidental, especialmente Francia, Alemania y Suiza. El Reino Unido no fue el principal destino, pero sí formó parte de ese mapa migratorio, atrayendo a españoles que buscaban empleo, salarios más altos y mejores perspectivas de vida. Muchos trabajaron en hostelería, limpieza, servicio doméstico, comercio y otros sectores urbanos. Esta segunda etapa es importante porque muestra una lógica distinta a la del exilio. Aquí la salida de España se explica principalmente por la movilidad laboral y por el deseo de ascenso social. Londres ofrecía empleo y una economía más dinámica, mientras que en España seguían existiendo fuertes desigualdades regionales y oportunidades limitadas para muchos jóvenes trabajadores. Al mismo tiempo, las redes migratorias ya existentes facilitaron la llegada de nuevos emigrantes, ya que la presencia de familiares, conocidos o compatriotas reducía la incertidumbre inicial y ayudaba en la búsqueda de vivienda o trabajo. Esa acumulación progresiva fue consolidando una comunidad española más visible en la ciudad. La etapa más reciente tiene un perfil diferente. A partir de finales del siglo XX y, sobre todo, tras la crisis económica de 2008, aumentó la salida de jóvenes españoles con formación universitaria, profesionales cualificados, estudiantes y personas que buscaban experiencia internacional. En este contexto, Londres aparecía como un centro global con oportunidades en finanzas, educación, tecnología, turismo y servicios. Ya no se trataba solo de emigración obrera o de exilio político, sino también de una movilidad más ligada a la internacionalización de las trayectorias laborales y académicas. El Oxford Migration Observatory ha señalado que, tras la crisis de la eurozona, hubo un aumento notable de la migración desde países del sur de Europa hacia el Reino Unido, incluida España. En conjunto, estas olas migratorias muestran que la presencia española en Londres ha cambiado mucho con el tiempo. En la primera fase dominaban la guerra, la represión y la necesidad de refugio. En la segunda, pesaban más el trabajo y la mejora económica. En la etapa reciente, predominan con mayor frecuencia la formación, la movilidad profesional y los proyectos individuales. Aun así, hay un hilo común entre todas ellas: Londres aparece repetidamente como un espacio donde rehacer la vida, construir redes y adaptarse a un contexto nuevo sin romper del todo con la lengua y la identidad de origen. Esa continuidad ayuda a explicar por qué el español forma parte de la historia social y cultural de la ciudad, y no solo de su presente.

La migración desde América Latina

Por Desideria Tonci Ottieri Della Ciaja y Marine El Asmar La relación entre América Latina y Europa empieza en el siglo XVI, cuando España y Portugal conquistaron gran parte de América Latina. En ese tiempo Inglaterra no tenía un papel muy fuerte en la región, pero poco a poco empezó a desarrollar comercio con algunos países latinoamericanos. En el siglo XIX, el Reino Unido se convirtió en una potencia económica muy importante. Muchas empresas británicas invirtieron en América Latina, especialmente en Argentina, Brasil, Chile y México. Inglaterra exportaba productos industriales e importaba materias primas. Esta relación económica creó los primeros contactos más estables entre las dos regiones. La migración latinoamericana a Londres empezó a ser más visible en el siglo XX. Un momento muy importante fueron los años 1970 y 1980. En este período, muchos países de América Latina tuvieron dictaduras militares, crisis económicas y violencia. Por ejemplo, en Chile (1973) hubo un golpe de Estado y empezó una dictadura. Muchas personas huyeron por razones políticas y pidieron asilo en países europeos, incluido el Reino Unido. También personas de Argentina, Uruguay y Colombia emigraron por razones similares. En este contexto, la migración latinoamericana estuvo muy ligada a procesos políticos y a la búsqueda de seguridad. En los años 1990 y 2000, la migración aumentó por motivos económicos. Países como Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia vivieron crisis económicas, desempleo y problemas sociales. Muchas personas decidieron emigrar para buscar una vida mejor. Londres era una ciudad atractiva porque ofrecía trabajo, aunque muchas veces en sectores con salarios bajos y condiciones precarias, como limpieza, restaurantes, hoteles, construcción y cuidado de personas. Esto muestra cómo los migrantes suelen ocupar posiciones importantes en sectores laborales esenciales pero poco valorados y precarizados. Después del año 2000, la comunidad latinoamericana creció mucho. Los ecuatorianos y colombianos se convirtieron en dos de los grupos más numerosos. Se crearon asociaciones, iglesias, escuelas de español y eventos culturales. Estos espacios ayudaron a fortalecer las redes comunitarias y a mantener los vínculos culturales con los países de origen. La cultura latinoamericana empezó a ser más visible en Londres, con música, comida y festivales. Sin embargo, la situación no siempre es fácil. Muchos migrantes trabajan muchas horas, tienen contratos inestables y enfrentan problemas con documentos o vivienda. Además, el Brexit creó nuevas dificultades para algunos migrantes, especialmente en temas de residencia y trabajo. Además, durante mucho tiempo la comunidad latinoamericana en Londres fue considerada una comunidad relativamente “invisible”. Muchos migrantes trabajaban en sectores poco visibles, como la limpieza, el cuidado de personas o la restauración. Sin embargo, en los últimos años la comunidad ha empezado a organizarse más y a reclamar mayor reconocimiento social y político. Por ejemplo, algunas organizaciones han pedido que los latinoamericanos sean reconocidos oficialmente como un grupo étnico en el Reino Unido. Este debate muestra que la migración no es solo una cuestión económica, sino también una cuestión de representación y de visibilidad en la sociedad. Hoy la comunidad latinoamericana forma una parte importante de Londres. Contribuye a la economía con su trabajo y también enriquece la ciudad con su cultura, tradiciones y lengua. La historia de los migrantes latinoamericanos en Londres refleja procesos de adaptación, resiliencia y construcción de nuevas identidades en un contexto urbano multicultural.

El español en Londres: datos oficiales

En esta clase, exploramos las áreas de Londres donde el español es la segunda lengua más hablada por sus residentes. Para obtener esos datos, usamos la información de los Censos de 2011 y 2021 de la ONS y los mapas interactivos de Oliver O'Brien. Como vemos en la imagen de abajo, el mapa interactivo de la ONS (2021), nos posibilitó visualizar las zonas de Londres donde el español es lengua primera o preferida. Así, vimos que Lambeth, Haringey y Southwark son los distritos con mayor concentración de hablantes de español. Página de la ONS del Censo de 2021: Language, England and Wales: Census 2021

También usamos el maravilloso trabajo de Oliver O'Brien, para visualizar las lenguas que se escuchan en las líneas de metro de Londres (basado en el Censo de 2011):

El link de abajo muestra la información actualizada al Censo de 2021. Se trata de un mapa de la segunda lengua principal más hablada por área pequeña en Inglaterra y Gales.

Publicaciones en español en Londres

Buscando evidencia: En clase exploramos distintas opciones de periódicos y publicaciones en español que circulan en Londres y están dirigidas a la comunidad hispanohablante. Para ello, analizamos ejemplares reales recogidos en diferentes puntos de la ciudad. Algunos de ellos son:

Londres: la comunidad hispanohablante y los negocios

En esta fase del curso nos proponemos responder las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo y dónde emprenden los hispanohablantes en la ciudad de Londres?
  • ¿Cómo contribuyen estas comunidades hispanohablantes a la economía del país?
  • ¿Cómo influyen sus productos y servicios en la cultura y el día a día de sus habitantes?

Comenzamos explorando la exposición Taking Care of Business. Esta exposición inmersiva del Migration Museum pone en relieve la influencia de los emprendedores migrantes en múltiples aspectos de nuestra vida cotidiana, desde los productos que consumimos hasta los negocios que forman parte de nuestros barrios. Para nuestros objetivos académicos, nos centramos en las historias, productos y servicios de la comunidad hispanohablante. A través de ellas pudimos comenzar a responder algunas de estas preguntas.

Así, conocimos los testimonios de Johana Álvarez, fundadora de Ivany Store, y de César Quinteiros, de DistriAndina, cuyas trayectorias reflejan visión empresarial, adaptación y compromiso con sus comunidades. Estas historias no solo nos permitieron analizar el impacto económico y social del emprendimiento migrante, sino que también ofrecieron historias personales de coraje, desafío y resiliencia. A través de esta exposición, los alumnos se relacionaron con material auténtico y relevante, tuvieron la oportunidad de desarrollar sus habilidades de escucha y evaluar su comprensión auditiva. Profesora Brenda Loiacono

DistriAndina 6 Elephant Rd, London SE17

Londres en español: comunidad, identidad y cambio urbano

Por Ludovica Michelutti y Vitoria Silvestro

En Londres, la presencia de migrantes hispanohablantes no es solo un fenómeno visible en las calles, sino una parte significativa del paisaje demográfico y cultural de la ciudad. Según estimaciones de 2011, alrededor de 145.000 personas de origen latinoamericano viven en Londres, lo que convierte a esta comunidad en uno de los grupos migrantes de más rápido crecimiento desde el año 2000 (Towards Visibility: The Latin American Community in London, 2011). Además, el Censo de 2021 muestra que el español es una de las lenguas no inglesas más habladas en Inglaterra y Gales, con más de 117.000 personas que lo declaran como lengua principal en Londres (Office for National Statistics, Census 2021). Estos datos confirman que el español ya no es una lengua marginal, sino una presencia consolidada en la ciudad. Uno de los barrios más emblemáticos para la comunidad hispanohablante es Elephant & Castle, en el distrito de Southwark. Desde los años 90 se ha convertido en un importante punto de referencia para migrantes latinoamericanos y españoles, gracias a la concentración de restaurantes, supermercados, carnicerías y pequeños negocios familiares (McIlwaine et al., Queen Mary University of London, 2011). Se estimaba que antes de los proyectos de regeneración urbana existían alrededor de 100 negocios latinoamericanos en la zona, muchos de ellos situados en el antiguo Elephant & Castle Shopping Centre (Southwark Council Reports; Latin Elephant, 2013). Sin embargo, en los últimos años el barrio ha experimentado un proceso intenso de gentrificación, denominado en el discurso institucional "regeneración urbana". El Ayuntamiento de Londres incluyó Elephant & Castle dentro de sus “Opportunity Areas”, promoviendo internacionalmente grandes proyectos inmobiliarios y la demolición de edificios históricos (Greater London Authority, London Plan). Aunque estos proyectos prometían nuevas viviendas y empleo, diversas investigaciones han señalado que el porcentaje de viviendas verdaderamente asequibles ha sido limitado y que muchos residentes y pequeños comerciantes se han visto obligados a trasladarse a otras zonas más asequibles (London Assembly Housing Committee Reports, 2018). Este fenómeno refleja una tendencia más amplia en Londres: el aumento del coste de vida y de los alquileres ha provocado el desplazamiento progresivo de comunidades migrantes hacia zonas más periféricas. No obstante, zonas como Southwark, Lambeth y Seven Sisters en Tottenham, siguen siendo espacios importantes donde existen asociaciones culturales, iglesias, escuelas complementarias de español y redes comunitarias activas (McIlwaine et al., 2011). Desde una perspectiva analítica, el caso de Elephant & Castle muestra claramente la tensión entre diversidad cultural y transformación urbana. Por un lado, la presencia hispanohablante contribuye a la economía local, al dinamismo comercial y a la riqueza cultural de Londres. Por otro lado, los procesos de "regeneración" pueden debilitar el tejido social si no incluyen medidas de protección para comunidades históricas. En conclusión, la comunidad hispanohablante en Londres representa un ejemplo significativo de cómo las migraciones contemporáneas transforman el espacio urbano. Elephant & Castle no es solo un barrio con restaurantes latinos, sino un símbolo de identidad, integración y también de los desafíos que plantea la globalización urbana en el siglo XXI.

*En Elephant and Castle y Seven Sisters, las dinámicas de gentrificación o desplazamiento poblacional han generado respuestas organizadas. Iniciativas como Latin Elephant y Latin Village no solo documentan los impactos de estos procesos, sino que articulan demandas por justicia espacial y por el derecho a la ciudad. Sus acciones evidencian que lo que está en juego no es únicamente la supervivencia de ciertos comercios, sino la permanencia de una comunidad cuyo aporte económico, social y cultural ha sido central en la vida de Londres. Más allá de los impactos económicos, estos casos revelan las consecuencias simbólicas de la gentrificación: cuando desaparece un negocio latino, no solo se pierde una fuente de ingresos; también se borra una expresión visible de diversidad en el paisaje lingüístico de la ciudad.

Paisaje Lingüístico

En clase exploramos el concepto de paisaje lingüístico (PL), entendido como el conjunto de manifestaciones lingüísticas visibles en el espacio público —señales, rótulos, anuncios, carteles institucionales o grafitis— que configuran el entorno urbano y evidencian la presencia de distintas lenguas en la vida cotidiana. Definido por Landry y Bourhis (1997) como la suma de los signos públicos en un territorio determinado, el PL no solo muestra qué lenguas conviven en un lugar, sino que también refleja dinámicas socioculturales, políticas y económicas, así como relaciones de poder y actitudes hacia las lenguas. En este curso, el paisaje lingüístico es una herramienta clave para desarrollar la competencia lingüística e intercultural, al vincular el aprendizaje del español con el análisis del contexto local. Observar la presencia del español permite comprender cómo la lengua se inscribe en procesos de migración y emprendimiento. La ciudad se convierte así en un laboratorio vivo donde el idioma se estudia como práctica social vinculada a historias reales y a dinámicas económicas y culturales concretas. Nos preguntamos: ¿dónde y con qué función aparece el español en Londres? ¿Es una lengua extranjera o una lengua de comunidad? Recorrer los barrios de Elephant and Castle y Seven Sisters es acercarse a la trayectoria de la comunidad hispanohablante en la ciudad. En sus calles se entrelazan acentos, aromas, colores, grafitis, carteles, menús bilingües y periódicos en español que no solo anuncian productos o servicios: configuran un paisaje lingüístico que hace visible la presencia, la memoria y la identidad de quienes han construido estos espacios durante décadas. La propuesta fue visitarlos como analistas críticos del espacio urbano, atentos a los detalles que revelan la relación entre lengua, comunidad y actividad económica. Al mismo tiempo, reflexionamos sobre los procesos de redevelopment que han transformado profundamente estos barrios. ¿Qué transformaciones se perciben en el espacio público? ¿Qué huellas dejaron estos cambios? ¿Cómo se reconfigura el paisaje lingüístico? A continuación, veremos cómo los estudiantes exploraron estos lugares, documentaron e interpretaron muestras reales de español en su entorno. Profesora Brenda Loiacono.

TRABAJO DE CAMPO: REGISTRO DE VISITAS

Explora nuestra CARTOGRAFÍA DE PAISAJES DE VOZ/CARTOGRAPHY OF VOICE LANDSCAPES en Google Earth

Elephant and Castle, por Ludovica Michelutti

Caminando por Elephant and Castle, lo primero que noté fue la sensación de estar en un lugar de transición: por un lado, hay edificios modernos y nuevas construcciones; por otro, todavía se ven espacios donde la comunidad inmigrante ha dejado una huella muy clara. En las calles principales vi muchos restaurantes latinos, tiendas pequeñas y peluquerías. No eran solo lugares para comprar o comer, sino también puntos de encuentro: se veía gente entrando, hablando con los dueños, saludándose… y eso me dio la impresión de una comunidad bastante unida. Cuando miraba los letreros y los escaparates, noté que el español estaba muy presente: nombres de negocios, carteles y anuncios. Esto muestra que el barrio ha sido durante años un espacio donde el idioma español se usa de forma natural, como una herramienta cotidiana. Además, la variedad de locales también reflejaba diversidad: no se trataba de un solo país, sino de una mezcla de identidades latinoamericanas. Después visité el Mercato Metropolitano, que me pareció un ejemplo muy claro del Londres multicultural. Es un espacio moderno y “global”, con puestos de comida de muchas partes del mundo. Allí, la diversidad se ve de una manera más “internacional” y también más comercial: es un lugar pensado para atraer a gente diferente, turistas, estudiantes y trabajadores. Por eso, para mí el Mercato representa la parte más nueva del barrio, conectada con la regeneración urbana. Me llamó la atención la mezcla de idiomas: escuché español, pero también mucho italiano e inglés. Esto confirma que Elephant and Castle no es solo “un barrio latino”, sino un lugar donde conviven muchas comunidades en el día a día. Esa convivencia crea un ambiente muy dinámico, pero también puede hacer que una identidad particular se diluya con el tiempo. Una parte importante de mi visita fue hablar con un chico hispanohablante que vive allí. Él me dijo que la influencia latina se está perdiendo poco a poco, sobre todo por las nuevas construcciones y la gentrificación. Este comentario me pareció muy relevante, porque conecta con lo que observé: cuando suben los precios y cambian los comercios, muchas comunidades tienen más dificultades para quedarse, y el barrio empieza a transformarse. En resumen, mi visita me hizo ver Elephant and Castle como un lugar que todavía conserva señales fuertes de identidad latinoamericana, pero que está cambiando rápidamente. Es como un espacio donde el pasado inmigrante del barrio y el futuro urbano de Londres conviven, pero no siempre de manera equilibrada.

Fotos: Ludovica Michelutti 

Elephant and Castle, por Vittoria Silvestro

Al inicio de la visita, lo primero que vimos fue el viaje hasta Elephant & Castle, que ya fue una parte importante de la experiencia. Empezamos en Saint John’s Wood y nos movimos por la ciudad usando el bus 13 y la Bakerloo Line. Este recorrido me hizo pensar en cómo Londres conecta barrios muy distintos: pasas de una zona tranquila y residencial a un área mucho más dinámica y multicultural. Además, cuando llegamos a la estación y vimos los carteles y la salida (“Way out”), sentí que estábamos entrando en un lugar con una identidad propia y con mucha vida cotidiana. Una vez en Elephant & Castle, lo que más destacó fue el entorno urbano. Observamos calles amplias y bastante bien señalizadas, con acceso fácil para peatones. Los edificios muestran una mezcla clara: por un lado hay bloques modernos y nuevos, y por otro todavía se ven construcciones más antiguas y comercios tradicionales. Esta combinación da la sensación de que el barrio está en transformación, como si convivieran el “Londres de antes” y el “Londres del futuro”. También vimos zonas verdes como Elephant Park, que contrasta con el tráfico y el movimiento del área comercial. Para mí, ese contraste muestra cómo la ciudad intenta “ordenar” y modernizar el barrio, pero al mismo tiempo mantiene espacios donde la gente puede parar, reunirse y descansar. Después, nos centramos en los negocios y la presencia hispanohablante. En el exterior ya se notaba por los nombres de algunos locales, por productos en los escaparates y por el idioma que se escuchaba en la calle. Dentro de los negocios, la experiencia fue aún más clara: había restaurantes y tiendas con productos españoles y latinoamericanos, con una organización pensada para la comunidad (mostradores, estantes llenos de productos típicos y zonas de comida). Algo que me llamó la atención es que no eran espacios “turísticos”, sino lugares auténticos del día a día: la gente entraba a comprar, a comer rápido o a encontrarse con conocidos. El público era variado, pero sobre todo vi adultos jóvenes, familias y estudiantes, muchas veces hablando en español y en grupos. Uno de los momentos más importantes fue la entrevista en la carnicería latinoamericana. No solo fue una visita a una tienda, sino un ejemplo real de cómo una comunidad mantiene su identidad en otro país. El dueño explicó que el negocio es familiar y que existe desde hace décadas, lo cual muestra continuidad y arraigo en Londres. El ambiente era cálido, con elementos tradicionales, cortes de carne y productos típicos (como embutidos, jamón y chorizo). En ese lugar entendí que estos negocios no solo venden comida: también funcionan como “puntos de apoyo” donde la comunidad se siente en casa, mantiene costumbres y crea relaciones sociales. Finalmente, la visita al Mercado Metropolitano aportó otra perspectiva del barrio. Es un espacio moderno, urbano y multicultural, con un ambiente joven y animado, donde se mezclan locales y turistas. Allí también hay influencias hispanas y latinoamericanas (puestos de comida), pero en un contexto más global. Para mí, esto es importante porque muestra dos caras de Elephant & Castle: por un lado la comunidad y los negocios tradicionales, y por otro una parte más “internacional” y en tendencia. Esta mezcla refleja muy bien la diversidad de Londres. En conclusión, la visita me ayudó a comprender mejor cómo vive la comunidad hispanohablante en la ciudad. Me sorprendió la cantidad de negocios hispanos y latinoamericanos, y cómo contribuyen a la vida diaria del barrio. También entendí que Elephant & Castle no es solo un lugar donde “hay hispanohablantes”: es un espacio donde se cruzan migración, cultura, economía y cambios urbanos. Es un barrio donde la identidad se mantiene, pero también se adapta constantemente al ritmo de una ciudad global como Londres.

Fotos: Vittoria Silvestro

Elephant and Castle, por Eugen Oettingen-Wallerstein

Mi investigación sobre la comunidad hispana en Londres tomó un giro más personal el día que visité Elephant and Castle. Hasta ese momento, mi trabajo se basaba principalmente en lecturas, presentaciones y entrevistas, pero caminar por las calles del barrio me permitió experimentar en primera persona aquello que había estado estudiando: un espacio donde el español no se siente como una lengua extranjera, sino como una lengua viva y cotidiana. Según mi investigación, Elephant and Castle ha sido durante décadas el epicentro histórico de la comunidad latinoamericana en Londres, especialmente desde las primeras olas migratorias de los años setenta. Al salir del metro, lo primero que me llamó la atención fue la mezcla de sonidos, olores y lenguas. En las calles se escuchaba español con distintos acentos: colombiano, ecuatoriano, chileno o argentino. Restaurantes, panaderías y pequeños negocios creaban un ambiente que recordaba más a una ciudad latinoamericana que a un barrio londinense. Durante mi recorrido entré en una panadería colombiana llamada Paula’s, un negocio familiar que ofrece una experiencia gastronómica auténtica con productos como pan de queso, pan de salchicha o roscón de guayaba. Este tipo de negocios demuestra cómo los pequeños emprendedores han sido fundamentales para construir la identidad cultural del barrio. Más que simples comercios, estos lugares funcionan como puntos de encuentro donde las personas comparten su lengua, su comida y sus tradiciones. Sin embargo, también pude notar los cambios que la zona está experimentando. La demolición del antiguo shopping centre y el proceso de gentrificación han transformado el paisaje urbano, obligando a muchos comerciantes a adaptarse a nuevos espacios y alquileres más altos. Esta idea de adaptación también apareció en la entrevista que realicé con Charlie Hanbury, un criador de caballos de polo angloargentino que divide su vida entre Inglaterra y Argentina. Aunque su historia pertenece a un contexto muy diferente al de los pequeños comerciantes latinoamericanos de Elephant and Castle, existe un elemento común: la capacidad de moverse entre culturas. Hanbury explicó cómo su identidad está marcada por dos países distintos. Inglaterra representa para él la organización y la estabilidad, mientras que Argentina representa una vida más tranquila y relajada. Su experiencia muestra cómo vivir entre dos culturas puede generar una identidad híbrida, en la que elementos de ambos mundos conviven y se complementan. Mientras caminaba por Elephant and Castle, pensé en esta idea de identidad híbrida. Muchos de los negocios y personas que encontré también viven entre dos mundos: mantienen sus tradiciones latinoamericanas, pero al mismo tiempo forman parte de la vida cotidiana de Londres. La lengua española, la comida y las relaciones comunitarias funcionan como un puente entre esos dos espacios culturales. Una de las lecciones más importantes que obtuve de esta experiencia fue comprender que las comunidades migrantes no solo sobreviven en un nuevo entorno, sino que lo transforman. Tanto la historia de Charlie Hanbury como mi visita a Elephant and Castle muestran que la identidad, el emprendimiento y la cultura se construyen a partir de encuentros entre diferentes mundos. Escuchar estas historias y caminar por estos espacios me permitió entender que detrás de cada proyecto, negocio o comunidad existe siempre una historia humana de adaptación, resiliencia y pertenencia.

IMAGEN POR Eugen Oettingen-Wallerstein

El mercado Seven Sisters (Latin Village), por Marine El Asmar

Vivir en Londres me permite escuchar y ver español en muchos momentos de la vida cotidiana. A veces lo escucho en el metro, en la calle o en restaurantes donde trabajan personas de América Latina o de España. Sin embargo, hay barrios donde esta presencia es mucho más visible, por ejemplo Elephant & Castle o la zona de Seven Sisters en Tottenham, donde hay una comunidad latina muy activa. Por eso decidí visitar el Seven Sisters Market, un lugar muy conocido por su fuerte presencia latina. Para hacer esta visita fui a Tottenham, al norte de Londres. Fui un martes a las cinco y media de la tarde con dos amigas. Primero tomamos el Overground desde Mildmay y después cambiamos a la Victoria Line hasta la estación de Seven Sisters. Durante el trayecto ya se notaba la diversidad de Londres. En el metro se escuchaban muchos idiomas diferentes y cuando salimos de la estación y empezamos a caminar, la presencia latina se vio muy rápido. En la calle vimos restaurantes colombianos y brasileños y también supermercados con productos latinos. Muchos locales tenían carteles en español o en portugués. Esto muestra claramente que la zona está muy conectada con la comunidad latinoamericana. También se veían colores muy vivos en los escaparates, se escuchaba música latina desde algunos restaurantes y se podían oler comidas típicas como arepas. Antes de entrar al mercado, ya se sentía un ambiente muy latino. Era como estar en un pequeño barrio latino dentro de Londres. Cuando entré en el Seven Sisters Market, esta sensación fue aún más fuerte. Lo primero que vi fueron banderas de diferentes países latinoamericanos. Esto creaba un ambiente muy familiar. Dentro del mercado hay alrededor de quince kioscos de comida de diferentes países, que venden arepas, dulces y otros productos típicos. Además, en muchos puestos se escuchaba música latina. La mayoría de las conversaciones que escuché eran en español. En algunos puestos también escuché portugués. El público era bastante diverso, pero muchas personas parecían ser latinoamericanas. El mercado no parece un lugar turístico. Es más bien un lugar del día a día. La gente viene a comer, a comprar productos o a encontrarse con amigos. Por eso el ambiente es muy acogedor y muy vivo. Durante mi visita decidí hablar con una persona que trabajaba allí. Precisamente, hablé con Christian, un hombre de El Salvador que trabaja en un kiosco llamado Mexican Food. Hablamos alrededor de diez minutos. Me contó que vino a Londres buscando mejores oportunidades de trabajo, porque la situación económica en su país era complicada. Ahora trabaja en este mercado y me explicó que para él este lugar es muy importante. Dice que allí se siente “como en casa” porque hay comida latina, gente que habla su idioma y un ambiente que le recuerda a su país. Esta conversación me hizo entender que el mercado no es solo un lugar para comer o comprar, es un espacio donde las personas migrantes pueden mantener su cultura y su identidad. El Seven Sisters Market es mucho más que un mercado. Es un espacio social y cultural importante para la comunidad latina en Londres. Estos lugares ayudan a muchas personas a sentirse más cómodas cuando llegan a una ciudad nueva. El mercado también refleja la diversidad cultural de Londres, donde muchas comunidades diferentes conviven y crean sus propios espacios. También me pareció interesante observar que muchos de los trabajos en este tipo de mercados están relacionados con la comida o el comercio. Son sectores donde trabajan muchas personas migrantes. Esto muestra tanto la capacidad de la comunidad para crear negocios como algunas dificultades en el mercado laboral. En general, creo que lugares como el Seven Sisters Market son importantes porque conectan culturas diferentes y hacen que Londres sea una ciudad más diversa y abierta.

Fotos de Marine El Asmar

Elephant and Caste - "La Fama", por Valentina Capaldi

Mi visita a Elephant & Castle formó parte de mi investigación sobre la presencia de comunidades hispanohablantes en Londres. Este barrio ha sido durante décadas uno de los principales puntos de encuentro para migrantes latinoamericanos y españoles en la ciudad. Históricamente, aquí se han concentrado tiendas, restaurantes, peluquerías y servicios que atienden directamente a esta comunidad. Sin embargo, en los últimos años Elephant & Castle también ha experimentado un fuerte proceso de regeneración urbana, que ha transformado el barrio y ha afectado a muchos de los negocios tradicionales. Durante mi recorrido por la zona, lo primero que me llamó la atención fue la mezcla entre la cultura latinoamericana y el entorno urbano londinense. En varias calles observé tiendas con nombres en español, murales coloridos, productos importados de América Latina y conversaciones en español que se escuchaban entre los transeúntes. Estos elementos crean una atmósfera particular que diferencia a Elephant & Castle de otros barrios de Londres. A pesar de estar rodeado de grandes avenidas, edificios modernos y tráfico constante, el barrio conserva espacios donde la comunidad se reúne y mantiene prácticas culturales propias. También noté que muchos de los cafés y comercios latinoamericanos funcionan como lugares de encuentro social. En varios locales vi personas sentadas conversando, compartiendo comida o simplemente pasando tiempo juntos. Estos espacios parecen ir más allá de su función comercial, ya que contribuyen a mantener el idioma, las tradiciones culinarias y las relaciones sociales dentro de la comunidad migrante. Uno de los lugares que más me llamó la atención fue una tienda latinoamericana llamada “La Fama”, situada bajo los arcos del tren. Fue allí donde tomé la fotografía que elegí para mi proyecto. En la imagen se puede ver el cartel rojo de la tienda, un café cercano con varias personas sentadas en las mesas y un mural con símbolos y paisajes latinoamericanos. Al mismo tiempo, en el lado derecho aparece un gran cartel publicitario en inglés, lo que crea un contraste visual interesante entre el paisaje urbano británico y la presencia cultural latina. Al observar esta escena, pensé en cómo estos negocios transforman espacios urbanos que originalmente eran industriales o impersonales en lugares llenos de actividad social y significado cultural. Tiendas como “La Fama” no solo venden productos latinoamericanos, sino que también funcionan como puntos de referencia para la comunidad, donde las personas pueden encontrar comida familiar, hablar su idioma y mantener vínculos culturales con sus países de origen. Para concluir, mi visita a Elephant & Castle me permitió comprender mejor cómo las comunidades migrantes construyen espacios de identidad y pertenencia dentro de una ciudad global como Londres. A través de negocios, cafés y espacios de encuentro cotidiano, la comunidad hispanohablante mantiene su cultura mientras se adapta a un entorno urbano en constante cambio. La fotografía de “La Fama” refleja precisamente esta combinación entre cultura, comunidad y transformación urbana.

Presentación del trabajo del semestre 1

Visita a Elephant and Castle por Tommaso Zocchi

Mi visita a Elephant and Castle me permitió entender mejor cómo un barrio puede expresar su historia a través del espacio urbano. Desde el principio, la zona me dio la impresión de ser un lugar en movimiento, donde conviven muchas capas distintas de Londres. Hay calles muy transitadas, edificios nuevos, zonas más impersonales ligadas a la renovación urbana, pero también pequeños comercios, gente en la calle y señales de una vida de barrio más antigua. Esa mezcla crea una sensación particular: Elephant and Castle parece un espacio que está cambiando rápidamente, pero donde todavía se perciben huellas muy claras de las comunidades que lo han construido con el tiempo. Al caminar por la zona, me llamó la atención la diversidad de lenguas, de personas y de referencias culturales. El barrio transmite una identidad muy marcada, precisamente porque no da la impresión de haber sido totalmente homogeneizado. A pesar de los cambios urbanísticos, todavía se siente como un lugar vivido, con rutinas, comercios de proximidad y una fuerte dimensión comunitaria. Esto me hizo pensar en el concepto de paisaje lingüístico que vimos en clase. En Elephant and Castle, la lengua forma parte del entorno y ayuda a contar quién habita ese espacio, qué vínculos existen allí y qué memorias siguen presentes. La presencia del español me pareció especialmente significativa. En este contexto, el idioma aparece asociado a prácticas cotidianas, a relaciones sociales y a actividades económicas concretas. Escuchar español en la calle o encontrar referencias latinoamericanas en distintos rincones del barrio hace visible una comunidad que ha dejado una huella duradera en la zona. Esa presencia también sugiere arraigo. El barrio conserva marcas de una historia migratoria que sigue siendo reconocible, incluso dentro de un entorno urbano en transformación. Fue en el mercado latinoamericano de Liverpool Grove donde esta impresión se volvió más clara. Allí observé banderas latinoamericanas, productos importados, comida típica y muchas interacciones en español entre vendedores y clientes. El ambiente era muy animado y familiar, con música, colores intensos y personas de distintas edades compartiendo el espacio. Todo eso me hizo pensar que el mercado ocupa un lugar importante dentro de la vida comunitaria del barrio. Da la sensación de ser un punto de referencia para personas que buscan productos de su país, pero también cercanía, costumbre y una forma de sentirse ubicadas dentro de la ciudad. Otro aspecto que me hizo reflexionar fue la relación entre esta presencia comunitaria y el proceso de redevelopment del barrio. Elephant and Castle está atravesando una transformación muy fuerte, y eso afecta la manera en que ciertas comunidades ocupan el espacio público. Cuando un barrio cambia tan deprisa, cambian también sus ritmos, sus comercios y el tipo de vida social que puede mantenerse allí. Por eso, recorrer esta zona me ayudó a ver el paisaje lingüístico como algo dinámico. Las lenguas y los signos visibles del barrio no permanecen intactos, sino que dependen de equilibrios sociales, económicos y urbanos que pueden modificarse con el tiempo. Lo que más aprendí de esta visita es que la lengua tiene una dimensión muy concreta en la ciudad. No se limita a comunicar, también crea cercanía, memoria y pertenencia. En Elephant and Castle, el español forma parte de una historia colectiva y ayuda a entender cómo una comunidad migrante construye su lugar dentro de Londres. Salí con la sensación de haber visto un barrio donde identidad, migración y cambio urbano se cruzan de una manera muy visible y muy humana.

Foto: Tommaso Zocchi

El mercado Seven Sisters (Latin Village), por Desideria Tonci Ottieri

Un miércoles de noviembre fui al mercado de Seven Sisters en el norte de Londres. Fui allí para un trabajo de español sobre la migración hispanohablante en Londres. Teníamos que elegir un lugar con una fuerte presencia latina, y elegí este mercado porque la profesora nos dijo que era un mercado muy latino. Además, me encanta la comida, así que también tenía curiosidad por probar comida latinoamericana. Tomé el metro (Elizabeth Line y luego la Circle Line) y tardé unos 40 minutos. La verdad, no sabía muy bien qué esperar. Pensaba que iba a ser un mercado en la calle, un poco turístico, como Portobello Road, con algunos puestos latinos pero no muy auténtico. Pero cuando llegué, me sorprendió mucho. Es un mercado cerrado, lleno de puestos, y cuando entras parece que estás en América Latina. Hay muchos latinos, no solo turistas, y eso hace el lugar más auténtico y especial. Lo primero que sentí fue una energía muy alegre. Me encanta la cultura latinoamericana porque es muy viva, con música, colores y gente que habla mucho. Siempre hay una sensación de compartir, de estar juntos. Me gusta mucho esto porque me recuerda a los ambientes en los que crecí. Soy italiana, pero crecí en Lisboa, y estoy acostumbrada a culturas cálidas donde la gente habla, come junta y disfruta del momento. Algo que me sorprendió mucho fue que personas que no conocía empezaban a hablar conmigo, a hacer preguntas o incluso a cantar y bailar. En Londres normalmente la gente es más reservada, entonces esto fue un pequeño shock cultural. Me hizo pensar en los inmigrantes latinos que llegan a Inglaterra, porque el cambio cultural debe ser muy fuerte. También me llamó la atención la comunidad latina. Me pareció una comunidad muy abierta y acogedora. Había gente de muchos países diferentes: Colombia, Perú, Argentina... y todos hablaban español, pero con acentos diferentes. Me gustó mucho escuchar esto porque me parecía muy vivo y divertido. Me recordó un poco al italiano, porque también hay muchas formas de hablar según la región. Comí en un puesto colombiano que se llama “Meet & Meat”. Pedí un “Northern Sandwich”. Es un sándwich colombiano, pero con un nombre en inglés y servido con patatas fritas. Me pareció una mezcla muy interesante entre cultura colombiana y cultura inglesa. La comida estaba buenísima, pero más allá de eso, me hizo pensar en cómo las culturas se mezclan en una ciudad como Londres. En clase hablamos mucho de migración y de comunidad, y aquí lo vi en realidad. Londres es una ciudad muy multicultural, pero también es interesante porque cada barrio tiene su identidad. Por ejemplo, en Elephant and Castle hay muchos latinos, en Notting Hill hay más franceses e italianos, y en otras zonas hay otras comunidades. Es como si cada barrio fuera un pequeño mundo diferente. Personalmente, esta experiencia fue muy especial para mí. Me sentí muy cómoda, casi como en casa. Me recordó a mis viajes en América Latina. He tenido la suerte de viajar a países como Argentina y Brasil, y también hice voluntariado en Perú y Ecuador durante dos veranos . Estar en este mercado me hizo sentir como si volviera a esos momentos. Son experiencias que me marcaron mucho porque descubrí culturas diferentes, pero al mismo tiempo cercanas a la mía. Para terminar, creo que esta visita me enseñó algo importante. Me hizo entender que la cultura no es solo algo que estudias en clase, sino algo que puedes vivir en la vida real. También me recordó lo importante que es mantener una comunidad cuando estás lejos de tu país. Para mí, fue más que una visita, fue como un verdadero viaje en Latino América.

Fotos de Desideria Toncci Ottieri

El mercado Seven Sisters (Latin Village), por Alessia Carbone

Cuando llegué por primera vez al Seven Sisters Market, sentí inmediatamente que estaba entrando en un lugar muy especial. Desde la entrada podía ver muchos colores vivos, puestos pequeños y gente caminando y hablando animadamente. El ambiente era muy dinámico y lleno de energía. Lo primero que noté fue el olor increíble de la comida. Había el aroma fuerte y agradable del café colombiano recién hecho, mezclado con el olor de arepas calientes, tacos preparados en la plancha y comida tradicional latinoamericana. Estos olores llenaban todo el mercado y creaban una sensación muy acogedora. También había muchos sonidos diferentes que hacían el lugar muy vivo. Escuchaba personas hablando en español con diferentes acentos, niños riendo mientras jugaban cerca de las mesas y vendedores llamando a los clientes. En algunos momentos se podía escuchar música latina, como salsa o reguetón, que hacía que el ambiente fuera aún más alegre. Mientras caminaba por el mercado, observé que no era solo un lugar para comprar comida. Muchas personas estaban sentadas juntas en mesas largas, comiendo y conversando tranquilamente. Había familias enteras, grupos de amigos y también personas mayores que parecían conocerse desde hace mucho tiempo. Me dio la impresión de que el mercado funciona como una gran familia, donde las personas se conocen, se ayudan y comparten momentos. Los puestos eran pequeños pero muy auténticos. Algunos vendían café colombiano y dulces tradicionales, otros preparaban arepas venezolanas, y también había taquerías mexicanas donde la comida se preparaba delante de los clientes. Ver cómo cocinaban la comida y sentir el olor de los ingredientes hacía la experiencia aún más especial. Sin embargo, la parte más interesante de mi visita no fue solo la comida o el ambiente, sino descubrir la historia del mercado. Aprendí que este lugar ha existido durante muchos años y que es muy importante para la comunidad latinoamericana en Londres. Muchas personas vienen aquí no solo para comer, sino también para sentirse cerca de su cultura y de su país de origen. Lo que más me sorprendió fue saber que el mercado estuvo en peligro de desaparecer. Durante varios años hubo planes para demoler el edificio y construir apartamentos modernos. Esto habría significado la desaparición de muchos pequeños negocios familiares. Pero los comerciantes, los vecinos y muchas personas de la comunidad decidieron luchar para proteger el mercado. Organizaron campañas, protestas y movimientos sociales para defender este lugar tan importante para ellos. Gracias a esta lucha colectiva, finalmente el mercado pudo sobrevivir. Para mí, esta historia fue la parte más emocionante y significativa de la visita. Me hizo entender que el Seven Sisters Market no es solo un mercado, sino también un símbolo de resistencia, identidad cultural y comunidad. Cuando terminé mi visita y salí del mercado, sentí que había descubierto un lugar muy auténtico y lleno de vida. No era solo un sitio turístico, sino un espacio donde la comida, la música, la cultura y la historia se mezclan para crear algo único.

Fotos: Alessia Carbone

La interseccionalidad como herramienta de análisis en la historia oral

En esta sesión exploramos la interseccionalidad como marco de análisis para la historia oral. A partir de ejes como clase social, género, raza, lengua, edad, país de origen (entre otros) reflexionamos sobre cómo las desigualdades estructurales influyen en las trayectorias emprendedoras. El objetivo es que los estudiantes aprendan a escuchar y analizar relatos empresariales más allá de la experiencia individual, identificando las dinámicas de poder, los privilegios y las barreras que configuran cada historia. Lejos de ser un añadido teórico abstracto, la interseccionalidad se presenta como una herramienta metodológica concreta que prepara directamente para la tarea central del módulo: producir y analizar críticamente una entrevista de historia oral en español. Esta perspectiva refuerza la formación en técnicas de entrevista y en historia oral como metodología de investigación, al tiempo que fomenta la competencia intercultural y la comunicación intercultural. Permite a los estudiantes comprender que las experiencias personales suelen estar atravesadas por factores sociales, económicos e institucionales más amplios. El enfoque interseccional fortalece especialmente cuatro aspectos clave:

  • profundiza la capacidad de escucha. Los estudiantes aprenden a escuchar más allá de la anécdota individual e identificar los factores estructurales que influyen en las experiencias personales. Lo que puede parecer un “desafío individual” puede revelar, tras un análisis más atento, barreras sistémicas relacionadas con el estatus migratorio, las normas de género, la lengua o el origen socioeconómico, entre otros factores.
  • Fomenta una formulación de preguntas más compleja. Al analizar cómo distintas identidades y posiciones sociales interactúan al mismo tiempo, los estudiantes aprenden a formular preguntas abiertas, críticas y empáticas. Este enfoque les permite ir más allá de narrativas simplificadas del “emprendedor hecho a sí mismo” y reconocer la complejidad de las trayectorias empresariales.
  • Conecta lo personal con lo estructural. La sesión subraya que las desigualdades rara vez operan a través de un único eje. Comprender cómo se combinan diferentes factores de ventaja y desventaja permite a los estudiantes elaborar análisis más matizados al escribir sobre sus entrevistas para el blog del curso y la evaluación final.
  • Fomenta la conciencia ética. El trabajo en historia oral exige atención a las dinámicas de poder entre quien entrevista y quien es entrevistado/a. Al reflexionar sobre el privilegio, el acceso desigual a los recursos y la responsabilidad institucional, los estudiantes desarrollan una mayor conciencia crítica y ética en su papel como investigadores y narradores.

Al integrar el desarrollo lingüístico, los estudios empresariales y el análisis social crítico, la sesión refleja el carácter interdisciplinar del curso. No solo contribuye a que los estudiantes hablen español con mayor fluidez, sino también a escuchar con más atención, interpretar con mayor sentido crítico y escribir con mayor profundidad sobre las voces emprendedoras que documentan. En los niveles B2–C1, se espera que los estudiantes expresen ideas con matices y precisión y utilicen un discurso académico adecuado. Esta sesión les proporciona las herramientas conceptuales y léxicas necesarias para desarrollar una argumentación sólida en español. Practican:

  • Vocabulario abstracto y analítico (por ejemplo, desigualdad estructural, capital cultural, sesgo, privilegio, legitimación).
  • Estructuras sintácticas complejas para expresar causa, contraste, evaluación e hipótesis.
  • Recursos discursivos académicos (por ejemplo, Desde una perspectiva interseccional…, Estos factores no operan de manera aislada…).

De este modo, la sesión no solo es social y profesionalmente relevante, sino que también contribuye directamente al desarrollo de la competencia lingüística e intercultural, reforzando la conexión entre pensamiento crítico y dominio avanzado del español. Profesora Brenda Loiacono

Fuentes: Kimberle Crenshaw

¿De qué hablamos cuando nos referimos a la interseccionalidad? El poder transformador de la interseccionalidad ESCP The Choice: Beyond English, why language diversity is a hidden business superpower

ESCP London Campus - February 2nd, 2026

Clase con ponentes invitados

El objetivo de esta clase es ofrecer a los alumnos la oportunidad de participar en una charla informal con expertos del área, en la que puedan conocer de primera mano cómo es el trabajo en instituciones vinculadas al ámbito empresarial, así como escuchar experiencias y anécdotas relacionadas con el emprendimiento y el desarrollo de negocios de la comunidad hispanohablante en el Reino Unido. El encuentro permite:

  • Comprender cómo opera una institución enfocada en el fomento de las relaciones comerciales.
  • Acercar a los alumnos a las especificidades del mundo empresarial a partir de experiencias reales de emprendedores en el Reino Unido.
  • Interactuar con hablantes nativos en un contexto profesional.
  • Practicar el español oral, formular preguntas y conocer testimonios sobre desafíos y oportunidades comerciales en el Reino Unido.

La actividad formará parte de la evaluación continua de comprensión auditiva y producción oral de los estudiantes.

Perfiles de los oradores invitados

1. Clorrie Yeomans - Canning House UK  Canning House es una organización sin fines de lucro consolidada como el principal foro en el Reino Unido para el liderazgo intelectual y el debate sobre América Latina e Iberia. Desde su fundación en 1943, trabaja para promover un mayor entendimiento de América Latina e Iberia en el Reino Unido. A través de eventos y actividades que fomentan el diálogo y el pensamiento crítico en diversos ámbitos, busca fortalecer las relaciones entre el Reino Unido, América Latina e Iberia.  https://www.canninghouse.org/  Clorrie forma parte del equipo de Relaciones Corporativas de Canning House desde hace tres años. Su labor se centra en fortalecer y desarrollar las relaciones institucionales con el sector privado, incluyendo empresas multinacionales y pymes, cámaras de comercio, asociaciones industriales y secciones comerciales de embajadas, entre otros actores clave. 2. Pedro Sondereguer y Pablo Etcheverry - Embajada Argentina en el Reino Unido Pedro es el jefe de la Sección Económica y Comercial de la Embajada Argentina, y Pablo será su sucesor en el cargo. Desde esta sección trabajan para apoyar a las empresas argentinas en la comercialización de sus bienes y servicios en el Reino Unido. Asimismo, promueven la atracción de inversiones británicas hacia proyectos en Argentina y desarrollan iniciativas para impulsar el turismo en el país. Otra línea fundamental de su labor consiste en mantener una relación activa con la comunidad empresarial argentina residente en el Reino Unido —como propietarios de restaurantes, importadores de vino y otros emprendimientos— facilitándoles contactos estratégicos y oportunidades de networking. 3. Vladimir Guzmán Mendoza - Líder de la Mesa de Emprendimiento del programa Colombia Nos Une Esta mesa es una iniciativa del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia que trabaja en estrecha coordinación con los consulados. Cuenta con experiencia directa en el acompañamiento y fortalecimiento del emprendimiento de la diáspora colombiana en el Reino Unido.

ESCP London Campus - February 2026 - Fotos de Brenda Loiacono

La charla con invitados especiales, por Alessia y Valentina

Hace un par de lunes nuestra clase de español fue muy diferente de lo normal. En lugar de ir a nuestra aula habitual, caminamos hacia el anfiteatro de la universidad, donde iba a tener lugar una charla especial con invitados. Cuando entré en la sala me sorprendió ver que no éramos solo nosotros. También estaban los estudiantes de otras clases de español B1, y el anfiteatro estaba mucho más lleno de lo que esperaba. Había un ambiente un poco tenso pero también emocionante. Todos sacamos nuestros cuadernos para tomar notas porque la profesora había sido muy clara: nada de ordenadores. Además, sabíamos que al final habría preguntas y que cada estudiante tenía que hacer al menos dos. Mientras me sentaba, miraba alrededor y pensaba: todo será en español, ¿voy a entender todo? ¿qué voy a preguntar? ¿y si me toca hablar delante de todos? La primera en hablar fue Clorrie Yeomans, de Canning House. Al principio pensé que sería una típica charla institucional, pero muy pronto pasó algo interesante. Nos dimos cuenta de que Clorrie no era española ni latinoamericana, y sin embargo estaba hablando con mucha pasión sobre América Latina. Nos contó sobre Canning House, una organización que trabaja para conectar el Reino Unido con América Latina e Iberia a través de eventos, debates y proyectos. Pero lo que más me llamó la atención no fue solo lo que hacía la organización, sino por qué ella había elegido este trabajo. Se notaba que hablaba con una mezcla de curiosidad y admiración por la cultura latinoamericana. Pensé que era interesante ver a alguien que no pertenece a una comunidad pero decide dedicar su carrera a apoyarla y darle visibilidad. Después subieron al escenario Pedro Sondereguer y Pablo Etcheverry, de la Embajada de Argentina en el Reino Unido. Su charla cambió un poco el tono de la conversación, porque empezaron a hablar de algo que normalmente no vemos ni pensamos mucho: el trabajo real de las embajadas. Contaron que, como diplomáticos, han vivido en muchos países diferentes antes de llegar a Londres. Imaginar esa vida me hizo pensar en lo extraño que debe ser cambiar de país cada pocos años, adaptarse a nuevas culturas y empezar de nuevo una y otra vez. Luego explicaron el trabajo de la sección económica de la embajada. Básicamente, ayudan a empresas argentinas a vender sus productos en el Reino Unido, buscan inversiones británicas para proyectos en Argentina y también promueven el turismo. Mientras hablaban, empecé a pensar en algo que nunca había considerado antes. Cuando caminamos por Londres y vemos restaurantes argentinos, vino argentino o pequeñas tiendas que venden productos argentinos, casi nunca pensamos en cómo llegaron esos productos aquí. Ellos explicaron que detrás de muchas de esas conexiones hay mucho trabajo diplomático y económico. Sin ese trabajo, probablemente no habría tantos productos argentinos en Londres, ni tantos negocios creados por argentinos que viven aquí. Fue interesante darse cuenta de que muchas cosas que vemos en la calle existen gracias a un trabajo que ocurre muy discretamente, casi invisible. La última presentación fue de Vladimir Guzmán Mendoza, que trabaja con el programa Colombia Nos Une. Su intervención fue muy diferente porque habló más sobre personas y comunidad. Explicó cómo muchos colombianos que viven en el extranjero quieren crear negocios o proyectos, pero a veces no tienen contactos o apoyo. Su trabajo consiste en ayudar a estos emprendedores a conectarse entre sí, compartir experiencias y encontrar oportunidades. También habló del impacto social del emprendimiento, algo que me pareció especialmente interesante. No se trata solo de crear empresas, sino también de crear comunidad, ayudar a otros migrantes y mantener una conexión con el país de origen. Mientras escuchaba a todos los invitados, me di cuenta de que la charla estaba llena de historias sobre personas que construyen puentes entre países, culturas y comunidades. Pero también estaba pensando en cosas más personales. A veces me preguntaba: ¿Estoy entendiendo todo? ¿Cómo voy a formular una pregunta en español delante de tantas personas? Al mirar alrededor, parecía que muchos estudiantes estaban pensando lo mismo. Algunos escribían notas, otros levantaban la mirada cuando algo les parecía especialmente interesante. En ese momento la clase se sentía muy diferente a una clase normal. No era solo gramática o teoría. Era escuchar experiencias reales de personas que trabajan en diplomacia, cultura y emprendimiento. Y, de repente, el idioma ya no era solo algo que estudiamos, sino algo que estaba pasando en tiempo real delante de nosotros.

VOCES QUE EMPRENDEN

ARCHIVO DE HISTORIAS ORALES

  1. Carlos Bulla, por Vittoria Silvestro
  2. Mary Guzmán, por Marine El Asmar
  3. Vladimir Guzmán Mendoza, por Tommaso Zocchi
  4. Maite Urbina Zuloaga Zabala Aizpuru, por Desideria Tonci
  5. Paola Gomez, por Alessia Carbone
  6. Ana y Lina, por Valentina Capaldi
  7. Patricia Domínguez Garzón, por Ludovica Michelutti
  8. Charlie Hanbury, por Eugen Oettingen-Wallerstein

Explora nuestra CARTOGRAFÍA DE PAISAJES DE VOZ/CARTOGRAPHY OF VOICE LANDSCAPES en Google Earth

Entrevista a Carlos Bulla, por Vittoria Silvestro

Me conecté a Zoom unos minutos antes de la entrevista, con mis apuntes abiertos y una lista de preguntas estructuradas no solo para entender una historia empresarial, sino para analizar cómo la migración y la identidad influyen en la manera de hacer negocios. Cuando Carlos apareció en la pantalla, con una energía directa y segura, entendí rápidamente que su proyecto no podía reducirse a “vender chocolate”. Su discurso estaba cargado de significado económico, cultural y social. Carlos nació en Colombia y creció ayudando a su padre en restaurantes y negocios familiares. Desde pequeño estuvo expuesto al riesgo, a la inestabilidad y a la creatividad que implica emprender. Esa experiencia temprana construyó lo que podríamos definir como un “habitus empresarial”: una forma de entender el trabajo no como empleo estable, sino como creación constante. Más tarde, una oportunidad profesional lo llevó fuera de Colombia. Lo que comenzó como un proyecto temporal de seis meses se convirtió en una migración permanente: “en principio era por seis meses y de eso hace veintiséis años que salí de Colombia y no volví”. Esta frase revela un elemento central en las trayectorias migratorias contemporáneas: la provisionalidad que se transforma en permanencia. A lo largo de la conversación, quedó claro que su capital más importante no es solo financiero, sino multicultural. Carlos afirma que “la maestría enseña mucho, pero la oportunidad de viajar y trabajar en diferentes países enseña aún mucho más”. Aquí se observa cómo la experiencia migratoria se convierte en una forma de capital cultural aplicado al negocio: entender distintos mercados, diferentes mentalidades y estilos de negociación. Uno de los momentos más significativos de la entrevista fue cuando habló de su identidad colombiana en el contexto británico. Reconoce que Colombia ha estado asociada históricamente con violencia y narcotráfico, pero afirma que ahora “la gente está hablando de otra Colombia”. Esta reformulación narrativa no es solo personal, sino estratégica. Carlos convierte el estigma en oportunidad, utilizando lo que en términos empresariales sería storytelling como herramienta de posicionamiento. Presenta una Colombia ligada al cacao, al café, a la cultura y a la resiliencia. No evita el pasado; lo integra en una narrativa de transformación. El concepto de “Responsible Chocolate” de la marca Juan Choconat resume esta visión. No es simplemente un producto premium, sino una propuesta de valor basada en cinco principios que combinan calidad, sostenibilidad e impacto social. Cuando afirma que “pagamos sesenta y ocho por ciento más que el fair trade”, no solo está justificando un precio alto, sino defendiendo un modelo económico alternativo donde el productor ocupa un lugar central. Su objetivo declarado es que “ser campesino no significa ser pobre”, redefiniendo así la identidad rural como identidad empresarial. En este punto, el emprendimiento se transforma en intervención social: pago superior, exigencia de escolarización para los hijos, creación de cooperativas y trazabilidad directa. Además, Carlos entiende que en el mercado británico la ética debe traducirse en experiencia. Repite varias veces que “no vendemos chocolate, sino que vendemos experiencia”. Esta afirmación conecta con el marketing experiencial: el cliente no compra solo un sabor, sino una historia, una práctica de degustación, un vínculo humano. Los empaques incluyen rostros y nombres de los agricultores, y un código que permite conocer sus historias. Así, el producto se humaniza y adquiere legitimidad moral. La dimensión intercultural también aparece en su análisis comparativo entre estilos de negocio latinoamericanos y británicos. Describe al cliente británico como más directo y estructurado, alguien que “sabe lo que quiere”, mientras que el estilo latino tiende al regateo y a la negociación prolongada. Esta diferencia no es anecdótica: afecta la velocidad de decisión, la estructura de precios y la forma de presentar el producto. Carlos demuestra una clara conciencia de estas dinámicas y adapta su estrategia según el contexto cultural. Al terminar la entrevista, comprendí que el proyecto de Carlos no puede analizarse únicamente desde la rentabilidad. Es un ejemplo de emprendimiento transnacional donde identidad, migración y estrategia empresarial están profundamente entrelazadas. Su historia muestra cómo la experiencia migratoria no solo transforma a la persona, sino que redefine su manera de crear valor. Más que vender chocolate, Carlos construye puentes: entre Colombia y el Reino Unido, entre productores rurales y consumidores urbanos, entre pasado conflictivo y narrativa de oportunidad. Y quizá ahí reside la verdadera innovación de su modelo.

Entrevista a Mary Guzmán, por Marine El Asmar

Esta entrevista forma parte de un proyecto sobre migración y emprendimiento en Londres. El objetivo era conocer la historia de una persona migrante que ha creado su propio negocio y analizar su experiencia. Para este proyecto entrevisté a Mary Guzmán, una mujer colombiana que vive en Londres y que dirige una empresa de limpieza. A través de su historia es posible comprender mejor los desafíos, las motivaciones y las dificultades que pueden enfrentar las personas migrantes cuando intentan emprender en otro país. La entrevista con Mary Guzmán muestra que el emprendimiento migrante no es solo una historia de esfuerzo personal. Su trayectoria también revela la importancia del contexto social, del idioma y de algunas barreras estructurales que pueden limitar el crecimiento de las personas migrantes. Antes de llegar a Londres, Mary ya tenía experiencia como emprendedora en Colombia. Había creado una empresa de confecciones que llegó a tener veinte empleados. Este punto es importante porque muestra que muchas personas migrantes no empiezan realmente “desde cero”. Mary ya tenía conocimientos y experiencia empresarial. Sin embargo, al migrar tuvo que adaptarse a un nuevo contexto y empezar otra vez en un país diferente. Otro aspecto interesante de su historia es la forma en que tuvo que adaptarse al mercado laboral al llegar a Londres. Aunque en Colombia había dirigido su propia empresa, en el Reino Unido empezó trabajando como niñera durante muchos años. Este cambio muestra cómo la migración puede implicar una forma de movilidad profesional descendente, al menos al principio. Es decir, una persona puede tener experiencia o competencias en su país de origen, pero al llegar a otro país tiene que aceptar trabajos diferentes para poder integrarse en el mercado laboral. En el caso de Mary, esta etapa no aparece como un fracaso, sino como un proceso de adaptación que le permitió construir una nueva estabilidad económica. Un elemento muy importante en la entrevista es el papel del idioma. Mary explica que una de sus mayores frustraciones al quedarse en Londres fue no poder hablar inglés. Esto muestra que la integración no depende solo de encontrar trabajo, sino también de poder comunicarse con la sociedad. En su caso, aprender inglés fue esencial para poder adaptarse a su nueva vida. Mary explica que aprendió inglés haciendo cursos en Londres, pero además, y en gran parte, de manera autodidacta, leyendo el periódico todos los días y buscando nuevas palabras. Este detalle revela una forma de aprendizaje informal que muchas personas migrantes utilizan cuando no tienen acceso previo a recursos educativos o a una formación más estructurada. En este sentido, su experiencia muestra que la integración lingüística también puede depender de estrategias personales y de un esfuerzo constante por aprender y adaptarse al nuevo entorno. Otro momento muy significativo de su trayectoria fue cuando decidió volver a estudiar casi a los sesenta años. En Westminster School participó en un curso de negocios donde tuvo que desarrollar un plan de empresa. Fue allí donde nació la idea de crear su empresa de limpieza. Este momento es particularmente interesante porque muestra que nunca es demasiado tarde para aprender o para iniciar un nuevo proyecto profesional. También es importante analizar la dimensión de la edad en su historia. En muchos discursos sobre emprendimiento se asocia la creación de empresas con personas jóvenes o con profesionales que ya están bien integrados en el mercado laboral. Sin embargo, el caso de Mary demuestra que el emprendimiento también puede ser una forma de reinvención personal en etapas más tardías de la vida. Su experiencia cuestiona la idea de que la edad es necesariamente una limitación para emprender. Otro aspecto importante que aparece en la entrevista es la relación entre valores personales y realidad económica. Mary quería que su empresa tuviera un enfoque ecológico porque le preocupa el medio ambiente y las futuras generaciones. Sin embargo, también explicó que los productos naturales no siempre son tan eficaces para limpiar. Por eso, tiene que encontrar un equilibrio entre sostenibilidad y eficiencia. Esto muestra que en el emprendimiento muchas veces hay que tomar decisiones prácticas que implican negociar entre valores personales y las exigencias del mercado. La entrevista también muestra algunas dificultades estructurales. Mary explica que uno de sus mayores problemas ha sido el marketing y la falta de recursos para expandir su empresa. Esto demuestra que el éxito empresarial no depende únicamente del esfuerzo personal. También influyen factores como el acceso a recursos, redes profesionales, apoyo institucional o capital financiero. Además, Mary tiene una visión social del emprendimiento. Para ella, ser emprendedora no significa solo ganar dinero, sino también ayudar a otras personas. Por ejemplo, insiste en pagar bien a sus empleadas porque considera que es importante que tengan un salario justo. En este sentido, su empresa también tiene una dimensión social, ya que crea oportunidades laborales para otras personas. Sin embargo, la entrevista también muestra algunos límites. La historia de Mary es inspiradora, pero no todas las personas migrantes tienen las mismas oportunidades o la misma resiliencia. Su experiencia puede dar la impresión de que el emprendimiento depende principalmente del esfuerzo individual. No obstante, su propio testimonio también muestra que existen barreras estructurales, como la falta de apoyo financiero o de recursos para el marketing. Al mismo tiempo, su historia invita a reflexionar sobre las condiciones más amplias del emprendimiento migrante. Aunque Mary ha logrado desarrollar su empresa, su testimonio muestra que el crecimiento de los pequeños negocios puede estar limitado por factores externos. Esto sugiere que el emprendimiento migrante no depende únicamente de la motivación individual, sino también de las oportunidades y recursos disponibles en el contexto económico y social. Personalmente, esta entrevista me permitió comprender mejor la realidad del emprendimiento migrante. La historia de Mary Guzmán muestra que emprender en otro país requiere no solo esfuerzo, sino también adaptación, aprendizaje constante y resiliencia frente a las dificultades. En conclusión, la historia de Mary Guzmán muestra que el emprendimiento migrante es un proceso complejo. Combina esfuerzo personal, adaptación a una nueva sociedad y también diferentes obstáculos estructurales. Su experiencia refleja tanto la determinación individual de quien migra como las dificultades que muchas personas migrantes pueden encontrar al intentar construir su propio proyecto empresarial en otro país. Marine

Entrevista a Vladimir Guzmán Mendoza, por Tommaso Zocchi

Desde el inicio de la entrevista, lo más llamativo no fue solo la trayectoria profesional de Vladimir, sino la manera en que su experiencia cuestiona ciertas ideas simplificadas sobre migración y emprendimiento. A menudo se imagina al emprendedor migrante como una figura claramente orientada al éxito, al crecimiento y a la innovación. Sin embargo, su testimonio muestra una realidad mucho más ambigua: emprender en otro país no es únicamente desarrollar una idea de negocio, sino también aprender a reconstruirse en un entorno nuevo, incierto y, muchas veces, emocionalmente exigente. Uno de los aspectos más interesantes de su relato es la distancia entre expectativa y realidad. Vladimir llegó a Londres con experiencia previa, con una formación sólida y con una visión bastante clara del tipo de proyecto que quería desarrollar. En teoría, su perfil parecía encajar perfectamente en el imaginario del emprendedor global: preparado, móvil, conectado al ecosistema de startups y orientado a la innovación. Sin embargo, su experiencia pone en evidencia que ese capital profesional no elimina automáticamente las dificultades de la migración. Al contrario, su testimonio sugiere que incluso una persona cualificada puede sentirse desubicada cuando pierde sus referencias sociales, culturales y profesionales. La migración aparece así no como una simple expansión de oportunidades, sino como una experiencia de desajuste. Precisamente ahí emerge una primera idea central: migrar implica una ruptura de continuidad. Aunque Vladimir no llega desde una posición de vulnerabilidad extrema, sí experimenta una forma de fragilidad vinculada a la falta de redes, al desconocimiento del contexto y a la dificultad de traducir su experiencia previa dentro de un nuevo ecosistema. Su historia permite entender que el valor de una trayectoria profesional no es universal ni se activa del mismo modo en cualquier lugar. El conocimiento, la experiencia y el talento necesitan mediaciones: contactos, reconocimiento, códigos culturales compartidos y acceso a comunidades concretas. Otro punto especialmente rico para el análisis es la tensión entre dos formas de entender el emprendimiento. Por una parte, Vladimir representa un modelo de emprendimiento innovador, digital y escalable, muy cercano al universo de las startups. Por otra, cuando entra en contacto con la comunidad migrante colombiana en Londres, descubre una realidad empresarial muy diferente, más vinculada a la subsistencia, al comercio cotidiano y a los negocios tradicionales. Esta diferencia es muy reveladora porque obliga a cuestionar una visión idealizada del emprendimiento. No todo emprendimiento nace del deseo de innovar o de transformar un mercado. En muchos casos, especialmente en contextos migratorios, emprender es una forma de responder a limitaciones estructurales y de generar ingresos en un contexto donde otras opciones no siempre están disponibles. En este sentido, la entrevista invita a distinguir entre emprender por oportunidad y emprender por necesidad. Esta diferencia no es solo económica, sino también simbólica. El emprendimiento por oportunidad suele asociarse con prestigio, creatividad y autonomía. El emprendimiento por necesidad, en cambio, a menudo queda invisibilizado o se percibe como menos legítimo dentro de ciertos discursos empresariales. Sin embargo, la experiencia de Vladimir permite ver que ambos modelos coexisten dentro del mundo migrante y que esa coexistencia revela desigualdades importantes. No todos los migrantes llegan con el mismo capital social, el mismo dominio del idioma o la misma capacidad de asumir riesgos a largo plazo. La cuestión del idioma ocupa también un lugar fundamental en su reflexión, pero no solo como herramienta práctica. En la entrevista, el inglés aparece como una frontera de pertenencia. No hablar la lengua del país no significa únicamente comunicarse con dificultad; significa también quedar fuera de ciertos espacios, depender más de la propia comunidad y tener menos acceso a redes que podrían ampliar horizontes personales y profesionales. Lo interesante es que Vladimir no presenta esta situación de forma puramente técnica, sino casi existencial. La barrera lingüística puede generar inseguridad, reducir la autonomía y reforzar una sensación de pequeñez o inferioridad. Por eso, su análisis de las “burbujas” migrantes resulta tan potente: no se trata solo de comunidades solidarias, sino también de espacios que, a veces, protegen y limitan al mismo tiempo. Londres aparece así como una ciudad paradójica. Es un lugar profundamente internacional, diverso y abierto, pero esa diversidad no garantiza por sí sola una integración real. La entrevista sugiere que una ciudad multicultural también puede estar fragmentada, compuesta por grupos que conviven sin mezclarse verdaderamente. Esta observación me parece especialmente importante porque desmonta una idea muy extendida: la de pensar que la proximidad física entre culturas produce automáticamente intercambio, inclusión o enriquecimiento mutuo. En el caso de Vladimir, la ciudad ofrece posibilidades inmensas, pero esas posibilidades solo se activan para quien logra salir de su círculo inmediato y construir puentes hacia otros espacios sociales. Ahí entra en juego el papel de las redes, que en su relato parecen casi tan importantes como la idea de negocio misma. La entrevista deja claro que emprender no depende únicamente del esfuerzo individual ni del mérito personal. También depende de encontrar apoyos, referencias, instituciones y personas que faciliten la entrada a un ecosistema nuevo. Esta dimensión es especialmente relevante porque corrige una narrativa muy individualista del emprendimiento. Vladimir no avanza solo. Lo hace gracias a conexiones previas, al acompañamiento institucional y a la creación progresiva de una comunidad profesional. Su experiencia demuestra que el emprendimiento migrante es profundamente relacional. Además, hay una dimensión humana muy fuerte en la entrevista que enriquece mucho el análisis. En varios momentos, se percibe que la experiencia de migrar y emprender no se vive únicamente desde la ambición, sino también desde la duda, el cansancio y la vulnerabilidad. Vladimir no construye un discurso heroico sobre sí mismo. Al contrario, deja entrever momentos de incertidumbre, de frustración e incluso de replanteamiento vital. Esto me parece muy valioso porque humaniza la figura del emprendedor. Detrás del proyecto, de la estrategia y de la capacidad de adaptación, hay también una persona que negocia constantemente entre expectativas, límites personales, estabilidad económica y deseo de construir algo propio. De hecho, uno de los aprendizajes más profundos que deja la entrevista es que el éxito no siempre consiste en mantener intacto el plan inicial. A lo largo de su trayectoria, Vladimir parece desplazarse desde una lógica más acelerada, propia del ecosistema startup, hacia una visión más compleja y equilibrada de lo que significa construir una vida. El emprendimiento deja de aparecer como una carrera lineal hacia el crecimiento y se convierte más bien en una práctica que debe convivir con otras prioridades, como la estabilidad, la familia o el bienestar personal. Esta transformación es especialmente interesante porque muestra una maduración de la idea misma de éxito. Por eso, lo que más me interesa de esta historia no es solo lo que Vladimir hizo, sino lo que su experiencia revela sobre la migración contemporánea. Su caso muestra que migrar no es únicamente desplazarse geográficamente. Es entrar en un proceso de reinterpretación de uno mismo. El migrante no solo cambia de país; también cambia de ritmo, de expectativas, de vínculos y de manera de entender su propio valor. En ese sentido, la entrevista sugiere que emprender en otro país es también una forma de aprendizaje identitario. Personalmente, una de las cosas más importantes que aprendí de esta historia oral es que la integración no depende solo del talento o del esfuerzo. Depende también de las relaciones, del contexto y de la capacidad de aceptar que crecer en otro país implica atravesar zonas de incertidumbre. La entrevista me hizo entender que el emprendimiento migrante no es solo una cuestión económica o profesional, sino también una experiencia profundamente humana, hecha de ambición, adaptación, fragilidad y reconstrucción personal. Tommaso Zocchi

Barritas proteicas elaboradas con insectos, diseñadas por Maite Urbina

Entrevista a Maite Urbina Zuloaga Zabala Aizpuru, por Desideria Tonci Ottieri

Maite Urbina Zuloaga Zabala Aizpuru es una joven emprendedora de Bilbao, en el País Vasco (España). Emigró a Londres con 17 años y estudió Biología en el Reino Unido. Durante el COVID fundó UrbanProtein, una startup de alimentación sostenible que produce barritas y snacks proteicos hechos con harina de insectos.

Desde el inicio de la entrevista, la experiencia fue muy especial para mí. Nos vimos en un pequeño coffee bar en Notting Hill, porque las dos compartimos la pasión por el matcha y Maite me recomendó un sitio muy bonito en Westbourne Grove. El lugar era muy pequeño y acogedor, con una atmósfera tranquila. Había otras personas, pero hablaban en voz baja, entonces el ambiente era muy íntimo y perfecto para una conversación personal. Antes de empezar, le expliqué bien el proyecto para que se sintiera cómoda: dónde se iba a publicar la entrevista y cómo funcionaba. Luego pedimos el matcha y empezamos a hablar de manera muy natural. Antes de la entrevista yo estaba un poco nerviosa, no por vergüenza, sino porque no quería hacer preguntas demasiado personales. Además, Maite es amiga de una chica con la que trabajé en Madrid, y aunque ya nos habíamos conocido antes, no habíamos hablado mucho. Pero cuando llegó con una gran sonrisa, todo mi estrés desapareció. Las dos hablamos mucho, entonces la conversación fluyó muy fácilmente. Lo que más me sorprendió fue su historia personal. Yo sabía que Maite vivía en el Reino Unido desde joven, pero no sabía que había emigrado por razones políticas. Para mí fue impactante, porque yo siempre he vivido en contextos seguros y nunca he experimentado una situación así. Me impresionó pensar que una persona sentada delante de mí había vivido algo tan fuerte. Si tuviera que describirla con una palabra, diría “resiliencia”. También me sorprendió su edad: es muy joven, pero ya ha hecho cosas muy importantes. Durante la entrevista, varios aspectos me hicieron reflexionar, especialmente la interacción entre distintas dimensiones de la identidad, que pude identificar gracias a algunas herramientas trabajadas en clase. Maite no es solo emprendedora: es mujer, joven e inmigrante. Creo que no podemos separar estos factores, porque juntos influyen mucho en su experiencia profesional. Por ejemplo, explicó que en algunas reuniones no la toman en serio por su edad o por su acento. Esto me hizo pensar en algo que vimos en clase: la importancia del idioma en el mundo de los negocios. El idioma sirve para comunicar, vender y negociar, pero al mismo tiempo puede ser una barrera. En su caso, el inglés es necesario, pero también puede limitar su credibilidad. Otro punto interesante es la migración. En clase hablamos mucho de migración por razones económicas o sociales, especialmente en América Latina. Pero el caso del País Vasco es diferente y más específico. Por eso me pareció muy interesante escuchar su experiencia, porque muestra una realidad menos conocida. Personalmente, esta entrevista fue muy importante para mí. Primero, aprendí más sobre la situación política en el País Vasco y cómo puede afectar incluso a jóvenes. Pero también aprendí algo sobre el proceso de entrevistar. Me di cuenta de que cuando haces una entrevista tienes cierto “poder”, porque haces las preguntas y guías la conversación. Al mismo tiempo, es una responsabilidad, porque estás tratando con la historia personal de alguien. También me identifiqué con varias cosas. Yo también soy emprendedora: creé mi marca de joyas cuando tenía 13 años y desde entonces he desarrollado mi proyecto con redes sociales y pop-ups . Entiendo bien lo que significa ser joven en el mundo del emprendimiento. Por un lado, hay muchas oportunidades, como la creatividad y la facilidad de usar redes sociales. Pero por otro lado, hay desafíos, como la falta de experiencia, menos recursos y prejuicios. Además, me identifiqué con el tema del idioma y los estereotipos. Soy italiana, crecí en Lisboa y he vivido en diferentes ciudades como París, Madrid y Londres . Siempre tengo un acento extranjero y a veces la gente hace comentarios o tiene prejuicios. Por ejemplo, estereotipos sobre los italianos, como que no somos serios o somos poco organizados. Esto me hizo entender mejor lo que Maite explicaba sobre no ser tomada en serio. Esta entrevista también cambió un poco mi manera de pensar. Me hizo reflexionar sobre los prejuicios en el mundo profesional, especialmente hacia mujeres jóvenes. A veces es fácil desmotivarse cuando tienes experiencias negativas, como cuando en una reunión hablan más con los hombres o hacen comentarios poco profesionales. Pero Maite me dio esperanza, porque demuestra que no hay que dejarse limitar por estas situaciones. Para terminar, lo que me llevo de esta experiencia es una idea muy clara: el emprendimiento no es solo negocio, es también crecimiento personal. Cada proyecto tiene una historia humana detrás. Para mí, esta entrevista fue importante porque me recordó por qué empecé mi propio proyecto y por qué quiero seguir. También me enseñó que las dificultades forman parte del proceso, pero no definen lo que puedes lograr.

Entrevista a Paola Gómez, por Alessia Carbone

Llegué al Southbank Centre unos minutos antes de la hora acordada y subí al Green Lounge de la quinta planta, que habíamos elegido como punto de encuentro. Muy pronto me di cuenta de que encontrarnos no sería tan fácil como había imaginado. Nunca nos habíamos visto antes y ninguna de las dos sabía exactamente cómo era la otra, así que básicamente estábamos buscando a una desconocida entre muchas personas. El lounge estaba bastante lleno y además coincidía con el descanso de los niños, lo que hacía que el espacio fuera mucho más ruidoso y movido de lo que esperaba. Había niños corriendo entre las mesas, personas hablando y entrando y saliendo del espacio. Mientras esperaba, miraba alrededor intentando adivinar quién podría ser Paola. Ella llegó unos quince minutos tarde porque su autobús había sido cancelado, así que durante ese tiempo tuve bastante espacio para pensar en cómo sería la persona que iba a entrevistar. Sin conocerla, creo que me la imaginaba mayor o con una presencia más seria. Sin embargo, cuando finalmente apareció, la reconocí más por esa expresión de alguien que está buscando a otra persona sin saber exactamente a quién buscar, que probablemente era la misma expresión que tenía yo. Desde el primer momento Paola fue muy amable y cercana, lo que hizo que la conversación empezara con mucha naturalidad. Después de presentarnos y hablar brevemente del proyecto, decidimos buscar un lugar más tranquilo porque el quinto piso estaba demasiado lleno. Bajamos entonces a un lounge en la tercera planta, donde había menos gente, aunque todavía pasaban niños corriendo de vez en cuando y se escuchaban voces alrededor. Una vez sentadas, comenzamos la entrevista y Paola empezó a contar su historia desde el principio. Explicó que, aunque nació en Colombia, en realidad creció en España, adonde se mudó cuando tenía diez años para reunirse con su padre. Allí vivió hasta los veintiún años. La llegada, sin embargo, no fue fácil. Contó que en el pueblo donde vivía había muy pocos inmigrantes y que en el colegio sufrió mucho racismo y bullying. Sus compañeros se burlaban de su acento, de su color de piel y de muchas pequeñas diferencias culturales. Algo que para ella fue especialmente difícil fue que ese tipo de comentarios no solo ocurrían en el colegio, sino también dentro de su propio entorno familiar. Estas experiencias marcaron profundamente su adolescencia y crearon un fuerte conflicto de identidad. Durante un tiempo incluso intentó distanciarse de otras personas latinoamericanas porque había crecido escuchando que ser latino era algo negativo o de menor clase social. A esto se sumaban situaciones familiares complicadas y relaciones personales muy difíciles que, según explicó, la obligaron a madurar muy rápido. A los dieciocho años empezó a intentar cambiar su vida. Comenzó a alejarse de ambientes que sentía que no le hacían bien, a trabajar y a estudiar inglés. Cuando finalmente obtuvo su pasaporte europeo decidió mudarse a Londres con veintiún años. Sus primeros meses en la ciudad fueron muy duros. Empezó trabajando limpiando en la cocina de un restaurante donde su padre era chef y vivía en un sótano donde casi no veía la luz del día. Ese periodo fue especialmente difícil emocionalmente y, como ella misma explicó durante la entrevista, cayó en una depresión bastante profunda. Con el tiempo, sin embargo, empezó a reconstruir su vida poco a poco. Estudió inglés con mucha dedicación y empezó a trabajar en diferentes lugares mientras intentaba encontrar su camino profesional. Durante varios años trabajó como enfermera dental, tanto en el NHS como en clínicas privadas. Esa experiencia le permitió ver de cerca muchas desigualdades dentro del sistema sanitario, especialmente relacionadas con las diferencias económicas entre pacientes. Un momento importante en su vida llegó cuando decidió estudiar desarrollo social, lo que la llevó a participar en proyectos internacionales en lugares como Dinamarca, Palestina y Mozambique. En Mozambique vivió durante seis meses enseñando arte e inglés a estudiantes jóvenes. Allí participó en proyectos comunitarios, como la reconstrucción de un parque infantil y actividades artísticas con estudiantes. Fue también allí donde empezó a darse cuenta del papel que podía tener el arte como herramienta para reflexionar sobre la identidad, la cultura y las experiencias compartidas. A partir de esa experiencia empezó a entender que quería dedicar su vida a la creación artística y audiovisual. Actualmente está trabajando en un documental sobre artistas migrantes, en el que explora cómo personas de diferentes países utilizan el arte para expresar sus experiencias de migración, identidad y memoria cultural. Uno de los temas que apareció varias veces durante la conversación fue la identidad. Después de haber vivido tantos años entre diferentes países, Paola explica que no se siente completamente colombiana ni completamente española. Cuando le preguntan de dónde es, suele responder que nació en Colombia pero creció en España. Para ella, su identidad está formada por todas las experiencias que ha vivido en distintos lugares. Más que una historia lineal, su relato mostraba cómo la migración puede ser un proceso complejo de reconstrucción personal. A través del arte y de su trabajo audiovisual, Paola intenta contar historias que muchas veces no se escuchan: las experiencias emocionales de los migrantes, las dificultades que enfrentan y también la manera en que esas experiencias pueden transformarse en algo creativo y significativo. Alessia

Entrevista a Ana y Lina, por Valentina Capaldi

Desde el comienzo de la entrevista con Ana y Lina, lo que más me llamó la atención no fue solo la historia de su empresa, Artemisa Natural, sino también cómo su experiencia refleja muchos aspectos de la vida migrante. A través de su relato se puede ver que emprender en otro país no es únicamente crear un negocio, también implica adaptarse a una nueva cultura, aprender un idioma diferente y construir nuevas redes de apoyo. Un aspecto interesante de su historia es que su migración no empezó directamente con la llegada al Reino Unido. Antes habían vivido durante varios años en España y después regresaron a Colombia antes de venir a Londres. Esto parece haber hecho que su adaptación fuera un poco más fácil, ya que ya tenían experiencia viviendo fuera de su país de origen. Su historia muestra que la migración no siempre es un cambio repentino, sino que puede ser un proceso que ocurre en diferentes etapas. Sin embargo, incluso con esa experiencia previa, Ana y Lina reconocen que el idioma fue el mayor desafío. Ambas mencionan que el inglés fue la principal dificultad al llegar al Reino Unido. Aunque habían estudiado inglés antes, enfrentarse al acento británico y tener que usar el idioma en la vida diaria fue mucho más complicado de lo que esperaban. Esto muestra que el idioma no solo es una herramienta para comunicarse, sino también un factor importante para sentirse seguro y poder integrarse mejor en la sociedad. Otro punto importante de la entrevista es la relación entre su cultura y su forma de emprender. Ana y Lina explican que en Colombia, especialmente en Medellín, existe una fuerte cultura emprendedora. Muchas personas crecen con la idea de tener su propio negocio. En su caso, esta influencia también viene de su familia, ya que su madre tuvo varios emprendimientos y su abuela influyó en su interés por el cuidado personal. Por esta razón, su empresa no surge solo como una idea de negocio, sino también como una continuación de valores culturales y familiares. También me pareció interesante cómo comenzó su proyecto. Artemisa Natural no nació como un plan empresarial desde el principio. Durante la pandemia empezaron a experimentar en casa con productos naturales para el cuidado de la piel y del cabello. Con el tiempo comenzaron a investigar más, estudiar formulación cosmética y desarrollar sus propios productos. Esto muestra que el emprendimiento puede surgir de la curiosidad y del aprendizaje progresivo, no siempre de una estrategia clara desde el inicio. A lo largo de la entrevista también aparece la importancia de la comunidad. Ellas mencionan varias veces el apoyo que han recibido de otros emprendedores latinos y del consulado colombiano. Estas redes les han ayudado con formación, consejos y oportunidades para vender sus productos en mercados. Esto sugiere que emprender en otro país no depende solo del esfuerzo individual, sino también del apoyo de otras personas. La experiencia de vender en mercados en Londres también fue clave para el crecimiento de su negocio. Estos espacios les permitieron presentar sus productos a nuevas personas y ver cómo reaccionaban los clientes. De esta manera pudieron aprender directamente del público y mejorar sus productos. Cuando hablan de los riesgos de emprender, mencionan el miedo al fracaso o a que los productos no funcionen. Sin embargo, también explican que estos riesgos forman parte del proceso. Han participado en mercados donde no vendieron nada, pero eso no las hizo abandonar su proyecto. Esto refleja la importancia de la perseverancia cuando se intenta construir un negocio. También me llamó la atención cómo describen la vida en Londres. Reconocen que es una ciudad rápida y caótica, pero al mismo tiempo consideran que ese ritmo puede ser motivador porque siempre hay cosas nuevas por hacer. Sin embargo, también notan diferencias culturales, especialmente en la forma en que las personas interactúan. Comparan la calidez social de Colombia con una actitud más distante y seca que perciben en Londres. En general, la entrevista me ayudó a entender que el emprendimiento migrante es mucho más que crear una empresa. Implica adaptarse a un nuevo entorno, aprender constantemente y construir nuevas relaciones. La historia de Ana y Lina muestra que emprender en otro país requiere paciencia, perseverancia y mucha capacidad de adaptación. Personalmente, uno de los aprendizajes más importantes de esta conversación es que el emprendimiento migrante está muy relacionado con la resiliencia. Construir un negocio en otro país no solo requiere ideas o conocimientos, sino también la capacidad de seguir adelante incluso cuando aparecen dificultades. Su historia demuestra que detrás de un negocio también hay un proceso de crecimiento personal y de construcción de una nueva vida. Valentina

Entrevista a Patricia Domínguez Garzón, por Ludovica Michelutti

Cuando Patricia apareció en la pantalla desde Milán, su tono fue inmediato y cercano. Sin embargo, detrás de esa naturalidad se percibía una experiencia migratoria compleja, marcada por decisiones no planificadas que terminaron redefiniendo su identidad. Patricia nació en Madrid y llegó a Milán en 2013. Lo que resulta particularmente interesante es que su migración no fue el resultado de un proyecto estructurado a largo plazo, sino de una coyuntura económica. Ella misma explica que terminó la carrera “en plena crisis” y que su llegada a Italia estaba pensada solo para tres semanas. Esta dimensión revela un patrón frecuente en la movilidad europea post-2008: migraciones impulsadas por la precariedad estructural más que por una estrategia internacional deliberada. La temporalidad inicial —“venía para tres semanas”— se convierte progresivamente en permanencia, mostrando cómo la migración contemporánea muchas veces comienza como provisionalidad. Desde una perspectiva analítica, su trayectoria permite observar cómo la crisis económica funciona como factor de expulsión, pero la integración profesional actúa como factor de anclaje. Patricia encuentra trabajo rápidamente en un estudio de arquitectura en Milán, lo que transforma la experiencia de movilidad en oportunidad real. Sin embargo, su recorrido profesional no es lineal. Tras una experiencia exigente y competitiva en el sector arquitectónico, decide aceptar una posición vinculada a la Expo 2015 y posteriormente entra en la Cámara de Comercio. Lo significativo aquí es que ella reconoce que muchas decisiones “no fueron demasiado meditadas”. Esta afirmación cuestiona la narrativa clásica del migrante estratégico y muestra más bien una lógica de adaptación progresiva. Uno de los elementos más relevantes de la entrevista es la reflexión sobre identidad. Patricia afirma claramente: “me siento extranjera todavía ahora”. Esta frase encapsula un concepto central en los estudios migratorios: la identidad híbrida. Tras más de una década en Italia, no se siente completamente italiana, pero tampoco plenamente española en el sentido original. Explica que vivir en otro país “te termina alejando de tu cultura, acercando a la otra, pero nunca llegas a ser de la contraria”. Este estado intermedio no se presenta como pérdida absoluta, sino como transformación ambivalente. Desde el punto de vista intercultural, Patricia identifica diferencias claras entre Madrid y Milán, especialmente en el ámbito profesional. Describe el contexto milanés como “muy serio, muy responsable” y estructurado, mientras que asocia el entorno español con mayor cercanía humana. Esta comparación permite aplicar conceptos de cultura empresarial: mayor formalidad y puntualidad en el norte de Italia frente a un estilo relacional más flexible en España. Sin embargo, su análisis no es jerárquico; reconoce ventajas y limitaciones en ambos modelos. Otro momento especialmente significativo es cuando relata el segundo vuelo hacia Milán, el que simboliza la decisión consciente de quedarse. En el aeropuerto de Barajas, en lugar de pedir café, pidió “una tisana” porque estaba nerviosa, y casi pierde el vuelo al no acercarse a la puerta de embarque. Este episodio funciona como metáfora del miedo asociado a la movilidad permanente. El primer viaje no generó ansiedad porque era temporal; el segundo implicaba ruptura real con la estabilidad anterior. Aquí se observa cómo la migración no es solo desplazamiento físico, sino proceso emocional. Con el tiempo, Milán dejó de ser un espacio extranjero y se convirtió en “casa”. Patricia identifica ese momento no con un evento simbólico, sino con prácticas cotidianas: elegir un piso, conocer las paradas del metro, construir rutinas. Es decir, la integración no se produce a través de grandes declaraciones, sino mediante familiaridad progresiva. Este proceso refleja la dimensión práctica de la pertenencia: la ciudad se vuelve propia cuando se vuelve comprensible. Su experiencia también muestra cómo la migración impacta en la construcción familiar. Patricia conoció a su marido en Italia y decidió quedarse, en parte, por esa relación. Hoy tiene dos hijos y afirma que no siente haber perdido una vida en España, sino haber “ganado otra”. Esta formulación introduce una visión no sacrificial de la migración: no se trata de sustituir una identidad por otra, sino de acumular experiencias. Desde esta perspectiva, emigrar implica expansión más que renuncia. En términos de agencia, Patricia sostiene que emigrar la hizo “más fuerte” y con “más recursos”. Este fortalecimiento no es únicamente profesional, sino también psicológico. La necesidad de adaptarse, de enfrentar inseguridades y de reconstruir redes sociales desarrolla competencias que trascienden el ámbito laboral. Además, relativiza la barrera lingüística: considera que el italiano no fue un obstáculo significativo y que cometer errores forma parte del proceso de integración. En conjunto, la entrevista revela que la migración de Patricia no responde a un plan maestro, sino a una combinación de crisis estructural, oportunidades inesperadas y decisiones emocionales. Su historia desafía la idea de que emigrar implica ruptura definitiva con el país de origen. En su caso, la identidad se redefine como mezcla, como equilibrio dinámico entre dos contextos culturales. Al cerrar la entrevista, comprendí que la trayectoria de Patricia ilustra una forma de movilidad europea contemporánea caracterizada por flexibilidad, adaptación y construcción híbrida de identidad. Más que una historia de éxito profesional, es un ejemplo de cómo la migración transforma la manera en que una persona entiende el trabajo, la pertenencia y el concepto mismo de “casa”.

Entrevista a Charlie Hanbury, por Eugen Oettingen-Wallerstein

Entrevista al mejor criador de caballos de polo del mundo y propietario de la raza Lovelocks. Ha ganado numerosos torneos internacionales, incluyendo la Copa de la Reina y la Copa de Oro. También es el criador de uno de los caballos más destacados de la historia de este deporte, Lovelocks Drogba.

La entrevista con Charlie Hanbury ofrece una mirada interesante al mundo del polo y del emprendimiento vinculado a la cría de caballos, pero también permite explorar cuestiones culturales, identitarias y humanas que atraviesan su trayectoria. A lo largo de la conversación, Hanbury se presenta como un criador de caballos de polo, jugador profesional y empresario que divide su vida entre Inglaterra y Argentina, dos países que han moldeado su identidad personal y profesional. Uno de los aspectos más relevantes de la entrevista es la manera en que el entrevistado explica el origen de su emprendimiento. Hanbury cuenta que inicialmente la cría de caballos no nació como un negocio en sí mismo, sino como una necesidad práctica: criar caballos para jugar polo. Sin embargo, tras realizar algunas ventas exitosas, él y su equipo comprendieron que podía convertirse en una actividad rentable. Este proceso refleja una característica frecuente en el mundo emprendedor: muchas iniciativas surgen de una pasión o de una práctica personal que, con el tiempo, se transforma en una oportunidad empresarial. En este caso, el emprendimiento combina conocimiento deportivo, experiencia práctica y una comprensión profunda del animal. En relación con el producto de su actividad —los caballos de polo— Hanbury describe con detalle las cualidades que hacen que un caballo sea excepcional. Destaca factores físicos como la fuerza, la velocidad, la capacidad de frenar y girar rápidamente, pero también subraya la inteligencia del animal y la importancia de su temperamento. Esto muestra que el emprendimiento en este sector no se basa únicamente en criterios técnicos o económicos, sino también en una relación cercana con los animales y en un conocimiento especializado construido a lo largo del tiempo. Otro punto significativo de la entrevista es la explicación de por qué Argentina se ha convertido en el epicentro mundial del polo. Hanbury señala factores geográficos, climáticos y culturales: el territorio plano facilita la creación de canchas, el clima permite jugar durante casi todo el año y existe una fuerte tradición ecuestre desde edades muy tempranas. Esta combinación de elementos ilustra cómo el contexto cultural y ambiental puede influir decisivamente en el desarrollo de una industria o práctica deportiva. La trayectoria de Hanbury también revela el carácter global del polo contemporáneo. Su actividad se desarrolla en varios países —Inglaterra, Argentina y Australia— lo que refleja una red internacional de producción, competencia y comercio. Esta dimensión transnacional es una característica importante del emprendimiento actual, en el que las oportunidades y los mercados muchas veces se extienden más allá de las fronteras nacionales. Finalmente, la entrevista aborda la cuestión de la identidad cultural. Hanbury describe su experiencia de vivir entre dos culturas diferentes: la vida organizada y acelerada de Inglaterra y el ritmo más relajado de Argentina. Aunque afirma sentirse más inglés, reconoce que ha adoptado ciertos aspectos de la mentalidad argentina, lo que demuestra cómo las identidades pueden ser híbridas y construirse a partir de experiencias diversas. Una de las principales enseñanzas de esta historia oral es que el emprendimiento no surge únicamente de estrategias empresariales, sino también de pasiones personales, contextos culturales y relaciones humanas. Escuchar la experiencia directa de Charlie Hanbury permite comprender que detrás de un proyecto empresarial existe siempre una trayectoria vital marcada por aprendizajes, adaptaciones culturales y una profunda conexión con el entorno en el que se desarrolla la actividad.

Cartografías de Paisajes de Voz

Nuestro trabajo con la herramienta Google Earth invita a adentrarse en un recorrido donde las voces se convierten en territorio. A través del enfoque de cartografías interculturales, estas historias orales se articulan y sitúan en su dimensión cultural, lingüística y espacial, trazando paisajes vivos que conectan memorias, identidades y lugares. Accede aquí al conjunto de contenidos mapeados:

CARTOGRAFÍA DE PAISAJES DE VOZ

Instrucciones: Haz clic en “Presentar” para iniciar el recorrido guiado. Instructions: Click “Present” to start the guided journey.

CREATED BY
Brenda Loiacono

Credits:

Created with images by Chalabala - "London at the dusk" • zgphotography - "London, England - Typical brick houses and flats and panoramic view of london on a nice summer morning with blue sky and clouds taken from Muswell Hill" • William - "Motion blurred underground train with empty platform"